Docentes universitarios vuelven a clase disconformes

11 de Septiembre 2018 / 8:50 Fuente: Diario El Ciudadano

Después de cinco semanas, los docentes universitarios nucleados en Coad resolvieron en asamblea levantar el paro y retomar las clases este martes. El viernes la federación que los reúne, Conadu, firmó el acuerdo ofrecido por el gobierno nacional por un aumento de un 25 por ciento, con sumas no bonificables y cláusula de revisión, pero no automático, o de “gatillo”. Para los docentes, el aumento no es real porque las sumas representan un salario no blanqueado y sigue por debajo de la inflación prevista en un 40 por ciento para octubre. Dijeron que continuarán en estado de alerta y con medidas de fuerza. Este miércoles suspenderán las clases para sumarse el jueves al paro y la movilización nacional organizada por Ctera. La decisión de Conadu de firmar el acuerdo despertó críticas de docentes de Coad que tildaron de traidora a la conducción general. Incluso adelantaron que debatirán la continuidad de la pertenencia a la federación. No descartan sumar paros aleatorios y movilizaciones desde la semana próxima junto con otras organizaciones de base.

Representados
En la tarde de este lunes los docentes universitarios de Coad colmaron el salón de actos de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) para debatir la continuidad del paro docente y la oferta del gobierno nacional que Conadu, Fedun, Fagdut y Uda aceptaron. El lunes de la semana pasada el ministro de Educación Alejandro Finocchiaro propuso en la mesa de negociación salarial aumentar el salario un 25 por ciento en octubre para cobrarlo en noviembre. Las sumas serán no bonificables, es decir, que no se incorporan al básico, y agregan al acuerdo una cláusula de revisión que a diferencia de la “gatillo”, no es automática.

Para los docentes la oferta sigue siendo insuficiente para recomponer la pérdida del poder adquisitivo de los sueldos y compensar la inflación estimada en un 40 por ciento a octubre. Cuestionaron las sumas no bonificables y las consideraron un retroceso. “Volvemos a los recibos con 10 items. Es una forma de negreo”, dijo una docente de la escuela Superior de Comercio. “Es un aumento en cuotas. Si lo descontamos a la inflación representa un aumento real de un 17 por ciento”, agregó otro docente. Otros sumaron críticas a la cláusula de revisión porque no es automática y depende de la voluntad del gobierno nacional.

El conjunto de los docentes rechazó el acuerdo firmado por Conadu y repudió las declaraciones de Finochiaro y del rector de la UNR, Héctor Floriani. El rechazo derivó en una crítica a la dirigencia de Conadu, a la que calificaron de “traidora” porque “confirmaron el recorte” y “debilitaron el reclamo al firmar un salario bajo”. Adelantaron que debatirán la continuidad de la pertenencia a la agrupación y convocaron a un congreso de delegados para que cada docente vote si continúan en la federación. Hasta que lo resuelvan, suspenderán los aportes de la cuota solidaria que hacen al ente nacional docente.

En la tarde del lunes las posturas por la continuidad del paro eran dos: un grupo opinaba que había que seguir con la medida y otros consideraron que ya no había posibilidades de abrir la paritaria y seguir con el paro significaría debilitar el reclamo. Hubo quienes mencionaron a los padres de los alumnos que apoyaron el reclamo y pedían retomar las clases aun sin el conflicto resuelto. Después de más de dos horas de debate y más de 20 oradores, los docentes votaron a favor de retomar las clases este martes, pero aclararon que continuarán en estado de alerta. También seguirán con las actividades de la Universidad Itinerante, a la que entienden como herramienta de lucha. No descartan sumar paros aleatorios y movilizaciones desde la semana próxima junto con otras organizaciones de base. Por último, resolvieron acompañar el paro nacional del 24 de septiembre.

Los docentes celebraron la gran participación de la asamblea y aplaudieron de pie el apoyo que recibieron de parte de los estudiantes.

El reclamo
A principios de agosto los docentes universitarios resolvieron no dar inicio al cursado hasta que el gobierno nacional no actualizará la escasa oferta de un 15 por ciento de aumento, un porcentaje muy por debajo de la inflación actual. Durante cinco semanas sostuvieron la medida de fuerza que incluyó una marcha en Rosario, una marcha federal, clases abiertas y actos.