Sergio Rivolta, secretario general de La Bancaria, habló en el programa La Barra de Casal tras la decisión del banco Bersa de cerrar las 3 sucursales que tiene en la ciudad de Rosario junto con el despido de los nueve trabajadores que aún se desempeñaban en esas dependencias. La medida fue comunicada de manera inesperada mediante actas notariales y con presencia policial, lo que generó un fuerte rechazo por parte del gremio.
Según detalló Rivolta, en Rosario funcionaban tres sucursales del Banco Bersa: una ubicada en la zona sur de la ciudad, otra sobre avenida Pellegrini entre Sarmiento y Mitre y la más grande en Santa Fe al 1300. Hasta hace pocas semanas, en esas sucursales trabajaban entre 20 y 21 empleados. Sin embargo, hace aproximadamente quince días funcionarios provenientes de la provincia de Entre Ríos —donde el banco es agente financiero— abrieron un registro de retiros voluntarios.
De los trabajadores, once aceptaron esa opción y quedaron nueve empleados desempeñándose en las tres sucursales. Tras esa instancia, el funcionamiento del banco continuó con normalidad y, según el gremio, no existían indicios de una decisión más drástica, hasta que tiempo después funcionarios del banco se presentaron en las sucursales a anunciar el cierre de las mismas junto al cesanteo de los trabajadores.
Según el dirigente gremial, cientos de personas podrían encontrarse con las sucursales cerradas sin previo aviso. El banco tenía en Rosario un importante nicho de clientes jubilados que utilizaban estas dependencias para percibir sus ingresos. Tras conocerse la situación, el sindicato presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Santa Fe. El organismo convocó de forma urgente a una audiencia para intentar destrabar el conflicto.