La muerte de un ciervo en Pichincha desnudó cotos de caza y “plagas” a eliminar

6 Noviembre 2018 / 11:00

El ciervo que durante la madrugada del domingo se paseó errante por el barrio de Pichincha y hasta atravesó el ventanal de un bar, fue hallado muerto en la zona de Puerto Norte. Así lo confirmó ayer María Esther Linaro, histórica protectora de animales que hoy está al frente del refugio Mundo Aparte, en la zona norte de la ciudad. Se especula que estaba siendo trasladado en una camioneta cuando se escapó. Se trata del sexto ciervo que aparece en la ciudad en menos de un año. La insólita situación volvió a poner en el tapete la actividad de cotos de caza en la región.

“Aunque las heridas que tenía no hayan sido de consideración, a estos animales les da un ataque al corazón. Son muy temerosos y tienen el corazón débil”, confió Linaro, que en los años 90 estuvo al frente del desaparecido zoológico de la ciudad.

La proteccionista señaló que el ciervo “es considerado un animal plaga”, pero remarcó que esto es así porque “se permitió su introducción en la provincia”.

Para erradicarlo, la resolución Nº 204 del Ministerio de Medio Ambiente de la provincia de fecha 6 de julio del año pasado autorizó la caza del ciervo “sin límite de piezas y en toda época del año”.

En los considerandos de esa norma se detalla que “existen dentro de la provincia establecimientos con poblaciones de animales de fauna silvestre exótica, consideradas desde el punto de vista ambiental como una amenaza para especies silvestres autóctonas y sus hábitats”.

Dice además que “debido a un mal manejo por parte de algunos de estos establecimientos … se han producido escapes de ejemplares de estas especies, los cuales se han diseminado a lo largo de vastas extensiones del territorio provincial”.

“Estas especies pueden ocasionar cambios en los ambientes naturales en su competencia con las especies autóctonas en cuanto a la obtención de alimento, agua, refugio y sitios de reproducción; a lo que se le debe sumar la transmisión de enfermedades ante las cuales nuestra fauna no tiene defensas”, dice la norma que habilita la caza de estos y otros animales.

No obstante, fija algunos requisitos para los cazadores y prohíbe expresamente esa práctica en los departamentos La Capital, Rosario y San Lorenzo.

Cotos

Se estima que en la provincia hay al menos unos 15 cotos de caza, la mayoría en el norte santafesino, donde generalmente vienen extranjeros que pagan esas excursiones en dólares, lo que deja buenas ganancias a los administradores de estos predios.

“Los cotos están permitidos, así que hay funcionarios provinciales que saben perfectamente de dónde vienen estos animales. Este pobre ciervo es el sexto que aparece en Rosario en menos de un año. Excepto uno que pudimos salvar y está en nuestro refugio, el resto murieron todos”, confió la proteccionista.

Linaro señaló que en el caso del animal que apareció asustado por Pichincha, “estaba siendo trasladado. Hay testimonios que indican que saltó de una camioneta”, enfatizó.

Linaro recordó que en 1997, cuando estaba en el zoológico rosarino, “una cabeza de ciervo cotizaba unos 2.500 dólares”.

De los otros animales que aparecieron en Rosario, sólo pudieron salvar a Oto (así lo bautizaron). “Apareció nadando en el río. Lo salvó la gente del puerto, que lo rescató. Tenía la mandíbula quebrada. En el refugio pudimos recuperarlo y hoy está muy bien”, indicó.

Distinta fue la suerte que corrió otro ciervo que había aparecido en la zona de Oliveros. “Nos llamaron un día cerca de las 21. Lo trajimos, estaba todo mordido por perros, lo operamos pero no resistió. Según el veterinario, porque tenía golpes internos”, recordó.

Otro ciervo pareció en la zona de Arroyito y murió tras ser atropellado por un colectivo.

“Si el animal es plaga, la muerte no puede ser la solución. Es muy triste el mensaje que se está dando”, confió Linaro, apenada por el triste final de este animal que el domingo se paseó asustado por Pichincha.

(Fuente: La Capital)