La odisea de un rosarino para lograr que le repararan el teléfono

02 enero 2018 / 7:45

Sólo en las Cartas de Lectores de LaCapital de los últimos tres meses, aparecen no menos de diez quejas por incumplimientos de la principal empresa proveedora del servicio de telefonía fija en la ciudad. Cansados de formular reclamos por las vías de rutina, los usuarios denuncian a través del diario llevar largo tiempo sin lograr que les reparen, trasladen, instalen o incluso den de baja a una línea. De hecho, el informe 2017 de la Oficina Municipal de Defensa al Consumidor consignó que hubo 1.268 presentaciones sólo por telefonía.

Entre esos damnificados se contó un abogado especialista en derecho de daños y consumidores, Sebastián Navas, quien decidió presentar una “medida autosatisfactiva” con la que finalmente consiguió que la Justicia le diera la razón.

A sólo tres días de que Telecom fuera notificada del fallo, Navas recibió el llamado esperado: ahora sí le arreglarían la línea.

El abogado corrió con ventaja: conocía del tema e incluso ya había patrocinado a otros usuarios de servicios telefónicos en trances similares. Sólo que esta vez le tocó a él.

“Me quedé sin servicio en agosto y hasta octubre seguí sin novedad, a pesar de que había llamado reiteradamente al 114 y tenía incluso dos números de trámite con la promesa de que me iban a reponer el servicio en 72 horas, pero eso no ocurría y nadie me daba bolilla. Entonces mandé a la empresa una intimación por carta certificada y tampoco logré nada. Allí fue cuando decidí iniciar una acción judicial”, recordó el abogado Navas.

Entonces el profesional presentó una medida autosatisfactiva (que resuelve de manera urgente o “relativamente rápida”) ante el Juzgado Civil y Comercial de la 11ª Nominación.

Desde el tribunal llamaron a dos audiencias, “en las que no se pudo acordar”.

Y cuando la Justicia acreditó que, pese incluso a haber abonado el mes de consumo, el servicio no había sido “restituido” ni “el problema técnico solucionado”, hizo lugar a la demanda de Navas.

Reparación exprés

Así fue como la jueza Delia Matilde Giles ordenó a Telecom reparar la línea por la que el abogado había demandado en un plazo de 10 días tras quedar en firme el fallo.

También resolvió que el pago de las costas por el trámite judicial le correspondería a la empresa.

Pero no hizo falta esperar a que la sentencia no fuera recurrida para que Navas encontrara una solución “feliz” a su problema.

“A los tres días de notificada la empresa ya me estaba llamando: por fin entonces vinieron a reparar la línea y santo remedio”, contó, producto de un “proceso relativamente rápido que, de no haber seguido, podría haberse transformado en meses o hasta un año como le ocurre a muchísima gente”, afirmó el abogado del fuero local.

De hecho, contó, ante un desperfecto que se prolonga, cada vez más usuarios optan por cambiar de prestadora o directamente dar de baja el teléfono fijo, “que sigue siendo, hay que recordarlo, un servicio público esencial”.

“Porque de hecho existe gente mayor que no cuenta con medios como para afrontar el abono de un celular y para la que la telefonía fija sigue siendo indispensable”, razonó Navas.

Esa situación se expresa en el informe 2017 de la Oficina Municipal de Defensa al Consumidor, donde pese a haber retrocedido un 7 por ciento respecto del año previo, los reclamos por telefonía siguen en lo alto del ranking, esta vez en el tercer puesto, con 1.268 presentaciones, 340 de las cuales apuntan a problemas con líneas fijas de Telecom.

¿Cuáles? En primer lugar falta de servicio. A eso le sigue en segundo lugar de la lista de reclamos ante esta empresa la falta de instalación del aparato.

La lista se completa en tercer ligar del ranking de reclamos con los atrasos en el traslado y en cuarto con los inconvenientes con la facturación.

Un clásico que afecta a mucha gente

Las páginas de este diario suelen funcionar como una caja de resonancia para los problemas que los usuarios tienen con la telefonía. En los últimos meses se vieron relatados varios casos. Por ejemplo, el de una persona que había pagado la instalación de una línea a fines de 2013 y ya llevaba cuatro años sin tenerla, o el de otra que estaba por cumplir un año pidiendo que se la trasladaran, con veinte números de reclamo y ningún éxito. También aparecieron reflejadas quejas de gente que permaneció incomunicada durante largo tiempo y hasta usuarios que intentaban infructuosamente dar el servicio de baja.