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Mujeres sin empleo ni formación laboral aprendieron cómo manejar maquinaria textil

10 enero 2017 / 7:25

El programa Nueva Oportunidad, desplegado por el municipio para capacitar a jóvenes considerados en estado de vulnerabilidad, tuvo en barrio Alvear una impronta con perfume de mujer en 2016. Distinto al resto de la ciudad, los talleres en oficio convocaron a mujeres de entre 16 y 30 años para aprender cómo diseñar y producir ropa en la Casa de la Cultura Barrio Alvear, cuando habitualmente se hacen en los Centros de Convivencia Barrial (BCB). Muchas fueron madres o mujeres embarazadas que llegaron al programa a través de los obstetras de los centros de salud Campagnat y Santa Teresita. Dos veces por semana y con máquinas de la Escuela de Diseño de Indumentaria, también del municipio, aprendieron a trabajar. No tardó mucho en surgir un microemprendimiento de manteles y repasadores que un grupo de chicas comercializa en el barrio. Según destacaron desde la organización, los encuentros permitieron también abordar temáticas ligadas a la violencia de género: noviazgos violentos, acceso a métodos anticonceptivos, entre otros.

Afecto y trabajo

Según recuperaron fuentes del municipio, el año pasado el programa Nueva Oportunidad alcanzó el sur del barrio Bellavista, en un conjunto de cuadras entre bulevar Avellaneda, bulevar Segui, avenida Francia y Cagancha, mejor conocido como barrio Alvear. Específicamente, se hizo carne en la Casa de la Cultura (Francisco Lett al 4200). Por primera vez desde 2013, cuando empezó la iniciativa, las jornadas de capacitación para jóvenes entre 16 y 30 años sin empleo ni formación en oficio recibió a mujeres, en su mayoría madres o embarazadas. El contacto surgió por los centros de salud, desde donde aconsejaron sumarse a las clases de diseño y confección de indumentaria textil. Dos veces por semana, las mujeres se capacitaron como operadoras de maquinarias utilizando los equipos de la Escuela de Diseño de Indumentaria. Además del conocimiento mecánico, pudieron hacerse del vocabulario técnico del rubro. Como cierre de cada semana, la Casa organizó un espacio de reunión para charlar desde lo afectivo, contar y compartir experiencias de vida. “Este espacio permitió que a lo largo del año que se abordaran distintas temáticas como los noviazgos violentos, el acceso a métodos anticonceptivos femeninos y masculinos, entre otras. Se dieron charlas junto con el Instituto de la Mujer, las secretarías de Economía Social y de Salud. Además, se organizaron visitas a distintos lugares, como El Jardín de los Niños y el Monumento Nacional a la Bandera”, explicaron desde la organización.

Fruto de la capacitación, un grupo de chicas organizó un microemprendimiento y empezó a hacer manteles y repasadores que venden en el barrio. Para las nuevas emprendedoras, “el boca a boca” es clave para el desarrollo y difusión del proyecto.

Además de servir como sede para el Nueva Oportunidad, la Casa de la cultura ofrece a diario talleres, cursos, seminarios y organiza eventos, ciclos de cine y teatro, festejos y actividades de interés barrial. Está gestionado por el área cultural del Centro Municipal de Distrito Sudoeste y junto con una red de instituciones, vecinos y vecinas.

Lo recorrido desde 2013

Desde 2013, el programa Nueva Oportunidad capacitó a más de 4.200 jóvenes de entre 16 y 30 años en distintos oficios como parte de una política de empleo digno, convivencia ciudadana e igualdad de oportunidades. En 2016, se hicieron 160 talleres en toda la ciudad, de los que participaron un total de 2.500 personas.

Fuente: El Ciudadano