Noruega despide a las FM y arranca con la radio digital

11 enero 2017 / 8:55

Noruega se convertirá este miércoles en el primer país en iniciar la desconexión de su red analógica de radios FM, que será reemplazada progresivamente por la Digital Audio Broadcasting, el sistema de transmisión digital de audio desarrollado en Europa que ofrece mejor calidad de sonido y quintuplica el número de estaciones posibles en el mismo espectro. El cambio no es sencillo: una de las polémicas refiere a los millones de automóviles y equipos de audio que no admiten la nueva tecnología y quedarán sin servicio a fin de año. No obstante, ya son numerosos los hogares que disponen de receptores para recibir las nuevas señales.

Tras más de 60 años de uso, Noruega se transforma así en una prueba piloto que podría ser copiada en otros lugares del mundo. La ciudad de Bodoe, en el norte del país, será la primera en dar de baja, este miércoles 11 de enero, su recepción de FM, y se espera que para fin de año todo el país se haya pasado al sistema de radio digital (DAB, por sus siglas en inglés) desarrollado en Europa, que permite una mejor calidad de sonido, transmisión de más contenidos y hasta 8 veces más estaciones. Podría haberse optado por una convivencia de sistemas, pero las autoridades señalaron que mantener ambas redes, a un costo de unos 30 millones de dólares anuales cada una, era prohibitivo para un país de 5 millones de habitantes. Sin embargo, si el precio a pagar no es público (del Estado), sí lo será privado: en Noruega hay un total de 2 millones de autos que no están equipados con receptores para la DAB, y un adaptor cuesta unos 175 dólares.

Así y todo, Noruega es la punta de lanza, y todo indica que le seguirá Gran Bretaña, con un plan para hacer la migración cuando la radio digital esté disponible para la mitad de los consumidores, un hecho que podría darse este año según las tendencias.

El paso hacia la radio digital con DAB, surgido del protocolo europeo de comunicaciones Eureka 147, sigue una tendencia iniciada por los llamados canales de música non-stop y de sólo noticias de los años 90. La primera estación DAB en iniciar sus transmisiones en el mundo fue NRK Klassic, precisamente de la Corporación de radiodifusión pública de Noruega, en 1995. Dos décadas después, el país nórdico encara el apagón analógico votado en su Parlamento en 2011.

UN DEBATE

La cobertura de DAB llega al 99,5% de la población noruega: más de una veintena de canales emiten en DAB y dos de cada tres hogares cuentan con un aparato adaptado, según Digitalradio Norge, representante de las grandes emisoras nacionales (la pública NRK y las privadas P4 y Bauer Media). Estos datos permiten hablar, según sus partidarios, de una transición “controlada y predecible”, con un ahorro previsto de 25 millones de dólares al año.

“La banda de FM ya no responde a las exigencias de contenido de la audiencia. Con DAB, los canales nacionales pasarán de cinco a 25, una gran oportunidad para la industria y la diversidad de medios en expansión”, señaló Mari Hagerup, responsable de comunicación de Digitalradio Norge.

CHICOS Y PODEROSOS, CON INTERNET EN EL MEDIO

En el debate del apagón, muy pocos discuten que la tecnología FM se haya quedado obsoleta. “En lugar de invertir en mejorar las redes de FM, la mejor opción ha sido DAB. Internet puede estar bien, pero no hay acceso en cualquier lugar en Noruega por su difícil orografía, y la red móvil no tiene capacidad para que todos puedan escuchar la radio al mismo tiempo”, destaca Øyvind Vasaasen, portavoz de NRK.

Contra esta opinión, Lars Nyre, docente de la Universidad de Bergen, defiende una red nacional de datos inalámbricos a través de internet y aparatos móviles. “DAB se apoya en las relaciones entre la Unión Europea y la UER, para que los grandes grupos se garanticen una posición dominante en el futuro. Una política alternativa debería asegurar una red informática de alta calidad para todas las zonas habitadas del país, con prioridad para los medios públicos y las iniciativas locales. La industria radiofónica va a tener un gran problema con los jóvenes, compitiendo con Spotify, los programas de podcast y otras nuevas ofertas de internet”, argumenta el profesor.

Fuente: Diario El Ciudadano