Prisión preventiva para el hombre que baleó casa de su ex

12 Enero 2018 / 8:25

Carla Romina denunció a su ex marido. Un tiroteo en la puerta de su casa en la zona sur, dejó un reguero de vidrios y daños en la puerta. Quince detonaciones de arma de fuego alertaron a los vecinos que se resguardaron del ataque aunque nadie vio al autor. Apuntó contra su ex marido, que fue detenido. Este jueves tuvo lugar la audiencia imputativa contra el hombre de 35 años donde salieron a la luz denuncias cruzadas, restricciones de acercamiento de ambos lados y episodios de violencia.

El juez Luis María Caterina admitió la imputación y aconsejó la profundización de la investigación. Para el magistrado es un caso caracterizado por una situación de conflicto que hay que dilucidar y optó por una decisión salomónica en cuanto a la prisión preventiva, entre el pedido fiscal y de la defensa. Dictó la medida cautelar por 7 días mientras se clarifica el caso.

Damián Rodrigo Ch. tiene 35 años. Es menudo, no muy alto. Trabaja en una empresa de productos congelados y escuchó con atención a la fiscal María de los Ángeles Lagar. La funcionaria le imputó dos hechos. El martes a la noche Carla Romina estaba por cenar con dos de sus hijas, Soraya de 16 y Candela de 9 cuando escuchó un estruendo, luego otro y otro. Se tiró debajo de la mesa con las chicas y las tres se arrastraron hasta la habitación.

Los balazos rompieron los vidrios y el televisor. Soraya terminó con cortes en la mano derecha y la espalda por la rotura de los vidrios. La mujer aseguró que escuchó gritos que decían “somos los Ch.” La mujer sostuvo que uno de los autores era su ex marido. Contó que venían reiterándose los episodios de violencia desde hacía tiempo. El hombre tenía una restricción de acercamiento del 5 de enero que fue notificada dos días antes de hecho. Cuando la Policía llegó, se encontró con una nota que decía “Romina (se llama Carla Romina): Te doy dos días para que te vayas con todas tus cosas. Usted sabe lo que hizo, quiero el departamento vacío. Si llama a la Policía le vamos a matar a su hija, sabe…”.

En pasaje Suárez al 5000, el lugar donde se mudó el sospechoso, es la casa de sus padres y allí lo detuvieron. La dirección la acercó Carla Romina y el resultado del allanamiento dio negativo. En su declaración la mujer dijo “sé que es mi ex pareja o su familia porque el domingo pasado vino la policía a excluirlo porque tenía una orden perimetral a mi favor. Y me dijo ‘vos no te vas a quedar con la casa’. Al lado estaba el hermano, y le dijo a mi hija de 16 años ‘vos la vas a pagar tortillera de mierda, ya vas a ver’. La mujer pidió custodia, dijo que su ex familia política es jodida. Aseguró que fue sometida durante toda la vida, incluso a violaciones, refirió la fiscal que leyó la declaración de la hija adolescente que apoyó la versión de la madre.

Además la fiscal le imputó a Damián Ch. una violación a una restricción de acercamiento ocurrida el 3 de noviembre de 2016 a las 9.45 en el departamento que fue el hogar de la familia en Lorenzini al 4600. Según la denuncia, el sospechoso ingresó a la casa por el patio y le dijo “si me dejás te fajo y te mato”. Por ambas denuncias la fiscal le achacó: abuso de armas, portación, amenazas coactivas –dos hechos–, daño y desobediencia a una orden judicial –dos hechos– y violación de domicilio.

LA OTRA VERSIÓN

Damián Ch. contó que primero se quedó con la casa y que ella tenía una restricción de acercamiento por violencia que dictó el Juzgado de Familia 3. Y después negó todas las acusaciones de su ex. “Nunca le hubiera hecho algo así. Tengo dos criaturas ahí que amo con el alma”, dijo y aseguró que todo es mentira. “Nunca violé la restricción que me puso, pero ella no respetó la restricción que tenía en su contra”, refirió. Contó que Carla rompió las ventanas del departamento de Lorenzini al 4600, quiso entrar y la detuvo la Policía. Dijo que sufrió ataque a tiros que atribuyó a la mujer, dijo que sus ex cuñados son pistoleros.

Hizo una grave acusación. Adujo que hubo un hecho de abuso de Carla y su entonces pareja contra la adolescente y hay una denuncia. Luego la chica quiso volver a vivir con la madre cuando le quiso poner límites, aseguró. Contó que estuvo 16 años con Carla y se alejó porque lo engañaba. Dijo que se separó bien, le daba la cuota alimentaria y le dejaba ver los chicos. Aseguró que no la veía bien, hasta que se dio cuenta que se drogaba. Sus hijos le contaban que se encerraba a drogarse con otras personas y mandaba a los chicos a la calle. Dijo que se desesperó porque ella nunca fue una mala madre.

Damián Ch. dice que fue a una abogada y se presentó en Tribunales y logró la tenencia de los chicos y la exclusión de hogar de Carla Romina, aunque a la nena más chica no se la pudo sacar, aseguró. Eso fue hasta hace poco que empezó a hablar bien con los chicos y ahora pasó todo esto, dijo. “Estoy muy dolido, más por lo de mi hija, porque una pareja de ella la abusó y luego volvió con su madre. El nene no quiere ir con su madre porque lo maltrata”, aseguró y pidió que sus hijos declaren qué clase de padre es.

Los defensores Patricia Guzmán y César Ceragioli aseguraron que desde enero de 2016 su cliente tiene la tenencia de sus hijos y se dispuso la exclusión del hogar de Carla Romina por hechos de violencia gravísimos, catalogaron. Aseguraron que las lesiones propinadas al hombre y los hijos quedaron registradas en un informe médico.

Dijo que hubo otras dos oportunidades (en noviembre y enero de 2017) en que Damián Ch. denunció hostigamientos y hechos de violencia por parte de Carla Romina y se le ordenó el cese y retirarse del hogar. En un momento hubo que realizar una búsqueda de paradero para ubicar a la mujer con la más pequeña de las hijas y se acordó que continuara con la madre por la nena, dijo Ceragioli.

En octubre de 2017 aseguró el defensor que su cliente sufrió una balacera en la casa de calle Lorenzetti donde vivía. En el mes de noviembre otra vez. A pesar de las restricciones el 4 de enero Carla Romina fue a la casa, explicó el defensor. Agarró a golpes la puerta, él llamó a la comisaría y la detuvieron hasta el día siguiente. Esta situación se puso en conocimiento al Tribunal de Familia el 8 de enero y el día previo se le notifica a su cliente una exclusión del departamento. El día 9 Carla denunció una balacera y sindicó a su ex, según reconstruyó el abogado.

La fiscal solicitó la prisión preventiva sin plazo, y la defensa la libertad y subsidiariamente un arresto domiciliario con salidas labores. El juez Caterina aceptó la imputación fiscal aunque entendió que hay una problema de vieja data, con denuncias cruzadas que desencadenó en un tiroteó. La premura se trasladó a la escasez de evidencias. No hay elementos que presuman un autoatentado pero hay una situación conflictiva que merece profundizar la investigación. Ante ello dispuso una medida cautelar contra el hombre por 7 días.