La Fiscal General de Santa Fe, María Cecilia Vranicich, habló en el programa La Barra de Casal y analizó el reciente informe presentado en la Legislatura provincial, al que calificó como “crudo y duro, pero absolutamente necesario en el contexto actual».
La funcionaria explicó que su exposición ante el Senado tuvo como eje la rendición de cuentas del año 2025, pero que la misma no podía no estar atravesada por los hechos de violencia extrema ocurridos recientemente, en particular el caso del 30 de marzo en San Cristóbal. En ese sentido, recordó que ya en 2024, durante una presentación similar, había hecho referencia a una serie de homicidios registrados entre el 5 y el 9 de marzo de ese año. “En este contexto ocurrió lo mismo: rendí cuentas de los números, pero comencé hablando de la violencia extrema en la que está inmersa parte del mundo adolescente”.
Vranicich planteó la necesidad de comenzar a debatir restricciones en el acceso de adolescentes a redes sociales para los adolescentes, algo que ya se discute en distintas partes del mundo. La fiscal advirtió sobre la existencia de espacios digitales —muchos de ellos desconocidos para los adultos— donde circula contenido de violencia explícita y se generan dinámicas de captación de jóvenes. “Es un mundo digital, pero absolutamente real”, subrayó.
Según explicó, estos entornos suelen canalizar sentimientos de odio en adolescentes que no encuentran contención en otros ámbitos. Además, destacó un fenómeno particularmente alarmante: la creación de comunidades que glorifican la violencia. Vranicich describió una dinámica preocupante que se replica en distintos casos: luego de que un joven comete un hecho violento, otros adolescentes crean en redes sociales —como TikTok— páginas denominadas “fandom”, donde lo convierten en una figura admirada.
Estas páginas funcionan como clubes de fans digitales, con fotos y contenidos que exaltan al autor del hecho. Frente a esto, el Ministerio Público de la Acusación interviene solicitando a las plataformas la baja urgente de estos perfiles. “Estamos detrás de eso permanentemente”, afirmó.
Consultada sobre la viabilidad de restringir el acceso de menores a redes sociales, la fiscal explicó que, si bien los adolescentes utilizan seudónimos o identidades ficticias, existen herramientas técnicas para identificarlos. En este sentido, destacó el trabajo conjunto con áreas especializadas como la Dirección de Investigaciones de la Policía Federal (DUIA), que permite rastrear direcciones IP y dispositivos desde donde se originan los perfiles. Gracias a estas técnicas, se logró avanzar en la investigación del caso de San Cristóbal, donde se imputó a un segundo joven.
Vranicich mencionó que países como Australia han avanzado en la prohibición del acceso a redes sociales para menores, aplicando multas millonarias a las empresas que no cumplen con estas normativas. También señaló que Grecia y otras naciones europeas están evaluando medidas similares.
Sin embargo, aclaró que no existe un modelo único. Algunos países optan por sistemas más flexibles, como el control parental o la diferenciación entre plataformas:
- En Francia, por ejemplo, se analiza permitir el acceso a enciclopedias digitales o servicios de mensajería como WhatsApp.
- Otros países estudian cuáles redes presentan mayores riesgos para los adolescentes.
La fiscal insistió en la necesidad de no “demonizar” el mundo digital en su totalidad, reconociendo que existen usos positivos, como los videojuegos y la comunicación entre pares, siempre que se mantengan dentro de ciertos límites.