Investigadores argentinos desarrollan una tecnología clave para medir el dolor crónico

Un equipo de científicos del Conicet y la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) ha logrado un avance significativo en el campo de la salud: el desarrollo de una tecnología capaz de cuantificar el dolor crónico de manera objetiva y precisa. Hasta ahora, la evaluación del dolor dependía de escalas subjetivas e imprecisas, pero esta innovación busca cambiar el paradigma y mejorar tanto el diagnóstico como el tratamiento de enfermedades como la neuropatía diabética y la fibromialgia.

El proyecto es liderado por José Biurrun Manresa, bioingeniero y docente-investigador del Instituto de Investigación y Desarrollo en Bioingeniería y Bioinformática (IBB). Luego de nueve años de formación e investigación en la Universidad de Aalborg, Dinamarca, regresó a Oro Verde, Entre Ríos, para continuar su trabajo en neurociencias experimentales.

En el siglo XXI seguimos usando herramientas rudimentarias para medir el dolor. Nuestro objetivo es desarrollar una tecnología accesible y efectiva que pueda implementarse en distintos niveles del sistema de salud”, explicó Biurrun Manresa en diálogo con LT3.

La tecnología se basa en radiofrecuencia, un método que estimula las fibras nerviosas para detectar alteraciones en el sistema sensorial. Este avance resulta fundamental para diagnosticar neuropatías, enfermedades que afectan a millones de personas y que, en casos graves, pueden derivar en ulceraciones y amputaciones, como sucede con la neuropatía diabética.

Según el investigador, “casi la mitad de los pacientes con diabetes padecen neuropatía diabética”, una condición en la que el daño acumulativo e irreversible en los nervios provoca la pérdida de sensibilidad y expone a los afectados a graves complicaciones.

El desarrollo de este dispositivo surge de investigaciones básicas realizadas en la UNER y el Conicet, que luego derivaron en una innovación tecnológica patentada en Argentina, Estados Unidos y Europa. Actualmente, el equipo trabaja en la creación de una empresa de base tecnológica, con apoyo de aceleradoras de capital, para llevar la tecnología al mercado y hacerla accesible a los pacientes.

Nos encontramos con que no existía ninguna tecnología que midiera el dolor con la precisión que estábamos logrando. En el camino, vimos que podía ser útil para médicos y pacientes, por lo que decidimos avanzar en su desarrollo”, destacó Biurrun Manresa.

El dispositivo también podría ser clave para pacientes con fibromialgia, una condición de difícil diagnóstico debido a la diversidad de sus síntomas. “Muchas personas con fibromialgia son estigmatizadas, porque sus síntomas son difíciles de medir. Con esta tecnología, buscamos aportar una herramienta objetiva que ayude en su diagnóstico y tratamiento”, agregó el investigador.

El equipo, integrado también por Christian Mista, Yanina Atum y Ramiro Gatti, trabaja en ensayos clínicos para validar la tecnología y lograr su implementación en el sistema de salud. Mientras tanto, Biurrun Manresa y su equipo continúan con su labor de investigación aplicada, con la expectativa de que este avance transforme la forma en que se mide y trata el dolor crónico en Argentina y el mundo.

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