El consultor y analista político Hugo Haime habló en el programa La Barra De Casal y trazó un diagnóstico contundente sobre el estado de ánimo de la sociedad argentina según los estudios que vienen realizando: «El humor argentino es una mezcla de enojo y depresión». Según explicó, no se trata de una sociedad completamente movilizada —lo que implicaría protestas masivas—, sino de una población golpeada por la realidad económica cotidiana.
El principal factor de malestar es la pérdida de poder adquisitivo. La dificultad para llegar a fin de mes, el endeudamiento creciente y la necesidad de modificar hábitos de consumo configuran un escenario de fuerte incomodidad social. Este contexto genera una tensión latente que aún no se traduce en estallido, pero sí en un desgaste sostenido.
Haime aseguró que actualmente a nivel nacional «la dirigencia política tradicional está en problemas, y el presidente empieza a estar en problemas. La imagen del presidente como dirigente político nunca estuvo peor que en este momento, volvió a los momentos preelectorales» y subrayó de todos modos hay un núcleo duro de un 25/30 por ciento que sí cree en las políticas de Milei, en su mayoría porque es «un sector que puede no mirar el hoy y piensa en la economía del futuro y creen que hay que pasar este desierto para llegar luego a Jerusalén. El resto duda bastante del presidente hoy, pero es cierto que hoy no hay una alternativa, pero que no exista hoy no quiere decir que no vaya a aparecer».