La científica argentina Raquel Chan, reconocida internacionalmente al obtener el prestigioso premio L’Oréal-UNESCO por sus aportes a la biología vegetal y su transformación en innovación agrícola, habló en el programa La Barra de Casal y explicó en detalle cómo funciona la biotecnología aplicada a las plantas. Además analizó el presente de la ciencia en Argentina, el impacto del cambio climático y la necesidad de fortalecer el sistema científico nacional. “La ciencia argentina tiene científicos de muchísimo valor”.
Chan explicó que lleva más de tres décadas dedicada a la investigación científica. Si bien gran parte de su carrera se desarrolló en Argentina desde comienzos de los años 90, también tuvo formación internacional.
Aclaró que su tarea principal no consiste directamente en modificar semillas, sino en desarrollar ciencia básica o ciencia fundamental vinculada al funcionamiento biológico de las plantas. Su equipo estudia cómo las plantas responden a condiciones ambientales adversas. Debido a que las plantas no pueden desplazarse frente a situaciones extremas, desarrollan mecanismos moleculares y genéticos que les permiten adaptarse temporalmente a fenómenos como las altas temperaturas, sequías, lluvias intensas, frío extremo o la presencia de tóxicos en el suelo. A partir de esas investigaciones, lograron identificar genes que cumplen un papel clave en los procesos de adaptación y resiliencia. Luego, esos genes pueden incorporarse en otras plantas para mejorar su capacidad de resistencia frente a condiciones ambientales desfavorables. Chan remarcó que el objetivo central no es “transformar plantas”, sino comprender los mecanismos biológicos fundamentales que permiten esa adaptación.
El rol del Estado y el aporte del sector privado
La científica galardonada también se refirió al financiamiento de la ciencia y explicó que en Argentina la investigación básica se desarrolla casi exclusivamente desde el Estado. El país no posee una tradición sólida de financiamiento privado para la ciencia fundamental, pese a que ese tipo de investigaciones constituyen la base sobre la cual luego se desarrollan tecnologías y aplicaciones comerciales. En ese sentido y ante la situación actual de desfinanciamiento, Chan alertó sobre las consecuencias a largo plazo de debilitar organismos científicos y técnicos. Según sostuvo, los efectos negativos de esos recortes no siempre son inmediatos, pero pueden ser “gravísimos” y, en muchos casos, irreversibles.