En pleno invierno, Rosario atraviesa jornadas que se sienten más propias de la primavera que de julio. La meteoróloga Vanessa Balchunas explicó en el programa La Barra de Casal que la ciudad experimenta un período marcado por una elevada humedad, nieblas persistentes y temperaturas templadas debido al bloqueo del ingreso de aire polar hacia la región.
Según detalló, la niebla registrada durante la jornada genera una sensación térmica superior a la que indican los registros oficiales y, además, representa un riesgo para la circulación. La especialista anticipó que estas características continuarán durante toda la semana, con tardes que alcanzarán entre 21 y 22 grados cuando logre aparecer el sol entre la nubosidad.
¿Por qué no llega el frío intenso?
Balchunas explicó que todas las masas de aire polar permanecen confinadas al sur del país. Mientras tanto, sobre la región central domina un flujo constante de aire cálido proveniente del norte, lo que impide el ingreso de frío intenso. Por esa razón, Rosario mantendrá jornadas frescas durante las mañanas y noches, pero sin el regreso de las fuertes heladas que caracterizaron al mes de junio.
Incluso señaló que la elevada humedad ya comienza a generar efectos típicos de estaciones más cálidas, como la reaparición de mosquitos. Las heladas podrían volver, pero serán pasajeras. Aunque descartó un regreso prolongado del frío extremo, la meteoróloga aclaró que todavía pueden registrarse ingresos de aire polar durante lo que resta del invierno. Sin embargo, advirtió que esos episodios serán breves y de poca intensidad. «Podemos tener dos días consecutivos de frío importante, pero ya no períodos de una semana o quince días como sucedió en junio», explicó.
El único cambio significativo en el corto plazo podría producirse el viernes, cuando se esperan lluvias y algunas tormentas. No obstante, Balchunas aclaró que ese sistema provocará apenas un descenso moderado de las temperaturas y no implicará el regreso del invierno más riguroso.