La secretaria de Salud Municipal de Rosario, Soledad Rodríguez, se refirió en el programa La Barra de Casal al debate sobre la atención sanitaria gratuita a extranjeros no residentes y aclaró que la realidad de la ciudad es diferente a la de las provincias fronterizas.
Según explicó, Rosario no registra un fenómeno significativo de “turismo sanitario”: no llegan personas de otros países específicamente para atenderse. En cambio, alrededor del 2% de las personas atendidas por el sistema municipal son extranjeras que residen en la ciudad desde hace años, principalmente provenientes de países limítrofes. “Estas personas, siendo extranjeras y residiendo, forman parte del sistema de salud”.
Rodríguez recordó que hace cuatro años el municipio detectó que muchas personas con obra social utilizaban los efectores públicos. En numerosos casos, explicó, esto ocurre porque no pueden afrontar determinados gastos, no consiguen turnos o sus coberturas no garantizan el acceso que necesitan. Frente a esta situación, lo que hizo Rosario, fue mejorar el mecanismo para recuperar de las obras sociales el costo de las prestaciones.
Actualmente, cuando una persona ingresa a una guardia o efector municipal, se verifica si cuenta con cobertura y se inicia el proceso administrativo correspondiente. De esta manera, el sistema puede recuperar recursos y reinvertirlos en la atención pública. “Un Estado no niega el acceso a la salud, sino que garantiza los medios para poder tener los recursos para brindar salud”, afirmó.
La funcionaria consideró que las provincias fronterizas, como Salta, enfrentan una problemática diferente por el ingreso cotidiano de personas extranjeras que buscan atención médica. Sin embargo, planteó que la respuesta podría estar en establecer mecanismos administrativos y acuerdos entre gobiernos para recuperar los costos de esas prestaciones. “Hay que analizar la situación, hay que indagar”, sostuvo, y remarcó que la solución no debería reducirse a impedir la atención.
También planteó que debe contemplarse el caso de una persona que está de vacaciones y sufre una emergencia sin contar con seguro médico.