Femicidio en Rosario: «Hay un debilitamiento de las Políticas de Género que se refleja en la caída de denuncias»

«Nueve de cada diez víctimas de femicidio no habían denunciado a su agresor»: el debilitamiento de las Políticas de Género detrás del crimen de Dorrego y Ceballos

Gabriela Sosa, directora ejecutiva de Mumalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana), habló en el programa La Barra de Casal tras un  nuevo femicidio ocurrido en la jornada de ayer en Rosario y advirtió sobre el desfinanciamiento de las políticas públicas de género que se dan actualmente en la Provincia y en la Nación como telón de fondo del aumento de este tipo de casos.

El femicidio de Carina Candelas ocurrió en la esquina de Dorrego y Zeballos, frente a la farmacia donde trabajaba la víctima. La mujer fue abordada por su expareja y asesinada de siete puñaladas (estaban separados desde hacía más de seis meses).

Consultada sobre el caso, Sosa explicó que se trata de un fenómeno que crece en un contexto de deterioro institucional: en la provincia de Santa Fe hubo 32 femicidios desde el 1° de enero, 12 de ellos en Rosario, lo que representa diez casos más que en el mismo período del año pasado. A nivel nacional, Mumalá contabilizó 153 femicidios hasta el 30 de julio. Sosa vinculó este incremento con un debilitamiento de los equipos y programas ministeriales vinculados a la Mujer tanto a nivel provincial como nacional, con el desfinanciamiento y posterior eliminación formal de las políticas de abordaje de la violencia machista desde diciembre de 2023.

Uno de los datos centrales que aportó fue el desplome en la tasa de denuncia previa entre las víctimas de femicidio: apenas el 9%, un piso histórico frente a valores del 20% y 25% en otros momentos. Según explicó, esto se relaciona con la falta de información y de acompañamiento estatal, y con la dificultad de cortar el vínculo con un agresor que muchas veces es también el sostén económico del hogar.

Sobre las herramientas de protección vigentes, se refirió al botón antipánico (para mujeres) y a las tobilleras electrónicas (para agresores), y señaló que la Justicia dispone de unas 200 tobilleras pero utiliza menos de 10, en parte por la falta de equipos especializados y de formación en género —mencionó la Ley Micaela también debilitada— para evaluar el riesgo de cada caso.

Sosa comparó además la situación actual con casos recientes de violencia machista vinculados a discursos de odio de género en redes sociales, como los femicidios de Sofía (Valentina Alfira, marzo de este año) y un caso múltiple en Córdoba, que asoció a un clima cultural que «empodera a los machistas» ante la ausencia de sanción social y de campañas de prevención.

Frente a este panorama, Sosa insistió en la importancia de denunciar cualquier episodio de violencia, hacerlo acompañada por alguien de confianza y acudir a los centros territoriales de denuncia, la fiscalía o cualquier comisaría.

En Rosario, recordó que está disponible las 24 horas el teléfono verde 0800-444-0420 para asesoramiento, además de las redes sociales de Mumalá.

 

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