La historia detrás del Día de la Persona Donante en Rosario: «Lo mejor de mí puede vivir en vos»

Alejandro Trivisonno, papá de Antonella, habló en el programa La Barra de Casal en la previa del 29 de agosto, Día de la Persona Donante de Órganos, para recordar la historia familiar que dio origen a esta fecha y la actividad conmemorativa prevista para mañana en el Monumento a la Bandera.

Trivisonno explicó que el 29 de agosto representa «un antes y un después» para su familia, en homenaje a la vida de Antonella y de todos los donantes de órganos. Contó que tuvieron la posibilidad de disfrutar casi siete años junto a su hija, a quien describió como una nena intensa que «cuando besaba, besaba, cuando abrazaba, abrazaba», y remarcó que Antonella no solo donó sus órganos al fallecer, sino que fue «donante de vida» todos los días que vivió.

Bajo esa idea, el papá desarrolló el concepto central de su testimonio: la donación no se limita a la instancia médica del trasplante, sino que incluye los gestos cotidianos de afecto, que también mejoran la calidad de vida de quienes los reciben. En ese sentido, compartió el testimonio de Juan, un trasplantado cardíaco ya fallecido, quien contaba que gracias a su trasplante de corazón pudo tomar la mano de su nieto y acompañarlo a jugar a la plaza, o el caso de un trasplante de córneas que permite volver a ver a los seres queridos.

Consultado sobre la evolución de la tarea de concientización, Trivisonno relató que en los primeros años la actividad se concentraba en el 29 de agosto, pero que con el tiempo se extendió durante todo el año, con charlas en escuelas, clubes e instituciones intermedias. Reconoció que todavía persisten dudas y temores en torno a la donación de órganos, y que la manera de disiparlos es a través de la información. También recordó que, cuando comenzaron con las campañas allá por el año 2000, la lista de espera de trasplantes tenía unas 3.000 personas, cifra que hoy asciende a entre 7.000 y 8.000, aunque remarcó que la concientización debería sostenerse independientemente de la cantidad de personas en espera. Además, el papá de Antonella hizo un repaso histórico sobre el marco legal de la donación en el país: contó que su hija falleció en 1999 en un accidente de tránsito en Salta y Ovidio Lagos, y que en ese momento era poco frecuente hablar del tema, ya que la decisión de donar quedaba en manos exclusivas de la familia. Con el correr de los años, explicó, esto derivó en la ley del donante presunto, que convierte automáticamente a las personas en donantes salvo que hayan manifestado explícitamente lo contrario.

De cara a la conmemoración de mañana, Trivisonno adelantó que se realizará un izamiento de la bandera en el Monumento Nacional a la Bandera, a las 8 de la mañana. Contó que desde su familia impulsaron un proyecto de ley nacional para que el 29 de agosto se establezca como el Día Nacional de la Persona Donante, incorporado como efeméride escolar, tal como ocurre con la bandera en los actos escolares diarios. En ese sentido, planteó una analogía entre el izamiento de la bandera y el rol del donante: así como la bandera va tomando altura hasta desplegarse y cubrir a todos por igual sin distinciones, la comunidad donante alcanza y beneficia a toda la sociedad, sin importar de qué lado de la donación —dador o receptor— le toque estar a cada uno.

Escuchá la nota acá