Rolando Klempert, periodista de Noticias Argentinas, Radio Rivadavia y la flamante Alpha TV, habló con Javier Arrizabalaga en el programa La Barra de Casal para analizar el discurso de Javier Milei ante la Asamblea General de la ONU y el clima geopolítico que rodea este encuentro, marcado por la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping y las tensiones en Medio Oriente.
Klempert señaló que Milei mantuvo la línea discursiva de sus intervenciones anteriores, con críticas duras hacia la ONU por no cumplir con los objetivos para los que fue creada. A diferencia de 2024, cuando apenas mencionó la cuestión Malvinas al ser consultado por no haberla incluido, y de 2025, cuando le dedicó solo un párrafo al final del discurso, esta vez el mandatario destinó varios párrafos al reclamo por la soberanía de las islas. Según el periodista, quienes esperaban una postura más firme de parte del Gobierno la obtuvieron, aunque aclaró que después se puede discutir si fue suficiente o no. Milei también calificó a los funcionarios de la ONU como una «casta de parásitos».
El periodista describió esta edición de la Asamblea General como particularmente tensa, coincidiendo con la reunión bilateral entre Trump y Xi Jinping. Explicó que el mandatario chino no participó del debate en la ONU sino que viajó directamente a Washington para los encuentros bilaterales, delegando la representación diplomática en su cuerpo diplomático, al que definió como «súper profesional» y con una tradición de más de mil años. Recordó, como antecedente, la visita de Trump a Pekín en mayo, durante la cual la diplomacia china logró varias ventajas protocolares sobre la delegación estadounidense. Klempert también notó una diferencia de clima respecto a 2024: si bien el año pasado el auditorio estaba colmado por la expectativa de ver a Milei, esta vez la convocatoria fue menor, aunque el discurso volvió a generar interés al incluir temas como la inteligencia artificial y la guerra con Irán.
Consultado sobre los protagonistas del encuentro, Klempert remarcó que esta edición reunió a gran parte de los líderes mundiales más relevantes: Lula da Silva, Netanyahu y Massoud Pezeshkian, presidente de Irán, entre otros. La principal ausencia fue la de Vladimir Putin, sobre quien pesa un pedido de captura de la Corte Penal Internacional y que fue blanco de críticas de Trump en su discurso.
Klempert destacó especialmente la visita de Pezeshkian, que generaba expectativa por una posible cumbre con Trump que finalmente no se concretó. Citó las declaraciones del presidente estadounidense sobre Irán, quien planteó dos escenarios extremos: ayudar a la reconstrucción del país para convertirlo en una potencia regional, o directamente «aniquilarla», sin definir aún cuál de las dos opciones tomará.