A seis meses de la muerte de Nanci Basualdo por mala praxis: “pasaron seis meses y estamos como en el primer día”

11 Junio 2019 / 11:00

Cristian Alaniz, esposo de Nanci Basualdo la mujer fallecida hace seis meses tras realizarse una cirugía estética en una clínica ubicada en Mendoza 2052, habló esta mañana con Mal Pero Contentos al cumplirse seis meses desde el fallecimiento de la mujer y aseguran que la Justicia no avanza, y se encuentra todo como aquél primer día.

“Nosotros seguimos al pie de la letra todos los requisitos que la Justicia nos pidió, hicimos las denuncias correspondientes, presentamos las historias clínicas de mi señora, nos pidieron hacer exhumación del cuerpo para hacer la autopsia porque en el momento no se lo hicieron, tuvimos que pasar por ese momento terrible. Cumplimos con todos los requisitos del fiscal”, indicó Alaniz y contó que la familia de Nanci sostiene un muy mal humor por como se está dando el proceso ya que ninguno de los dos cirujanos se presentaron a declarar, ni fueron demorados, ni le inhabilitaron la matricula. “Pasaron seis meses y estamos como en el primer día”, aseguró.

El 28 de noviembre del pasado Nanci Basualdo tomó la decisión de hacerse una cirugía estética en una clínica privada, porque lo considerado más seguro. Finalmente eligió la clínica “Chetana” ubicada en Mendoza 2052, una de las más costosas según relató Alaniz en diálogo con esta radio. “justamente por un tema de seguridad, de que no quería correr riesgos”, señaló. El costo de la intervención se lo cobraron con joyas. Tras la cirugías, los días posteriores había comenzado a sentirse mal, el cirujano estaba de viaje en Chile y le indicó por teléfono que era normal de la operación y que tomara analgésicos y calmantes para que se le pasara el dolor. Pasaron los días y la mujer se sentía cada vez peor, y el cirujano contestaba lo mismo, y había indicado además que se acercara a la clínica donde la secretaría le iba a dar una supuesta medicina.

Finalmenta acudieron al hospital Alberdi, donde le diagnosticaron una septisemia, es decir una infección avanzada, la mujer fue traslada al Hospital Baigorria, donde se le practicó una cirugía para ver si podían drenar la infección, pero finalmente al poco tiempo sufrió un paro cardiorespiratorio y falleció.

Los vecinos del barrio aseguran no haber estado nunca al tanto del funcionamiento de ese establecimiento médico. Jamás vieron una ambulancia, nadie vestido de médicos, no había un cartel o una placa indicativa de nada. Solo relatan que era una casa abandonada y de la noche a la mañana pasó a convertirse en un frente vidriado donde se llevaban a cabo estas prácticas.

La mujer del cirujano, Soledad Gómez, no tenía ninguna matricula, tenía una matricula del 2010 o 2011 dada de baja y que hasta el momento no tenía ninguna habilitación para operar, según las averiguaciones que realizaron junto con su abogado los familiares de Basualdo en el Colegio de Médicos de Rosario.