A 13 años de la tragedia de Salta 2141, Adrián Gianángelo, hermano de Débora, aseguró que su familia continuará reclamando justicia «hasta el último día». Sostuvo que cada 6 de agosto renueva ese compromiso porque considera que la memoria de las 22 víctimas no puede quedar en el olvido.
Además, cuestionó que nunca fueron convocados por las autoridades para participar de los actos conmemorativos, pese a que fueron los primeros familiares en limpiar el lugar, colocar carteles recordatorios e impulsar la creación de un espacio de memoria. Gianángelo reiteró su rechazo a la construcción del edificio levantado sobre el predio donde ocurrió la explosión. Recordó que los familiares habían impulsado otro proyecto, con un espacio destinado exclusivamente al recuerdo de las víctimas, pero afirmó que finalmente fueron desplazados de esa decisión.
También volvió a defender la demanda judicial presentada en nombre de las 22 personas fallecidas y remarcó que nunca aceptará acuerdos que impliquen abandonar el reclamo de justicia. «No me voy a vender ni a negociar», expresó. Al cierre de la entrevista, Gianángelo recordó a su hermana con emoción y aseguró que, pese al dolor, la familia intenta mantener vivo su recuerdo desde el amor. «Era la luz de nuestra casa. En esta oscuridad en la que nos metieron, ella sigue siendo nuestra luz», concluyó.