El escándalo por la criptomoneda $Libra se consolidó como un caso de alta complejidad, tanto por la cantidad de actores involucrados como por la operatoria técnica detrás. Así lo explicó Maximiliano Firtman, programador y miembro de la comisión investigadora del tema en Diputados en diálogo con Carolina Coscarelli en el programa Digamos Todo.
Todo comenzó con un tuit del presidente Javier Milei en el que promocionaba —o “difundía”, según su versión— una nueva criptomoneda, incluso con instrucciones técnicas para comprarla y con la promesa de financiar pymes. Especialistas del sector interpretaron rápidamente que podía tratarse de una estafa o incluso de un hackeo, dado que el contenido era completamente inusual en la comunicación del mandatario. Horas después, el propio Milei eliminó el mensaje y aseguró no estar interiorizado en el tema.
Desde el análisis técnico, la criptomoneda presentaba múltiples señales de alerta. A esto se suma que Milei sostuvo públicamente que no tenía relación con el proyecto, aunque luego surgieron elementos que contradicen esa versión. La causa involucra a varios actores. Por un lado, el estadounidense Hayden Davis, señalado como responsable técnico de la criptomoneda. Por otro, el empresario Mauricio Novelli, quien mantenía una relación previa con Milei y habría funcionado como nexo local.
Según Firtman, hay movimientos de millones de dólares que habrían sido canalizados hacia el entorno de los Novelli desde el exterior. La causa se investiga bajo figuras como cohecho, aunque podrían incorporarse otras. El caso adquiere mayor gravedad por involucrar al presidente de la Nación, lo que introduce una dimensión institucional además de la penal.
Tras la difusión de la pericia, surgieron cuestionamientos sobre su validez. Sin embargo, Firtman remarcó que nunca fue objetada durante el proceso, sino recién después de conocerse los resultados. También se puso el foco en la filtración del material, aunque el especialista aclaró que la pericia estaba finalizada desde hacía meses, por lo que cualquier filtración no pudo haber alterado su contenido.
La intervención del Ministro de Justicia sumó polémica, especialmente porque evitó negar los hechos y se centró en la filtración de la información.