Pablo Mussio, concejal de La Libertad Avanza de la ciudad de Santa Fe, habló en el programa La Barra de Casal sobre el relevamiento que realizaron desde su espacio, según el cual detectaron más de 100 radares sin autorización en rutas nacionales de la provincia, entre ellos los de Circunvalación en Rosario.
Según el cuadro comparativo que citó el concejal, la cifra de 107 radares en Santa Fe contrasta con la de otras provincias: Catamarca tiene 2, Corrientes 3 y Buenos Aires —pese a su mayor población— 15. Para Mussio, al tratarse de radares no autorizados implica, en los hechos, que las multas generadas por esos dispositivos quedan invalidadas. El concejal enmarcó el hallazgo en lo que definió como una «voracidad fiscal del Estado provincial y municipal, que buscan nuevas formas de recaudación ante los límites de la presión impositiva existente». Además de la cuestión legal, remarcó que se trata de un riesgo vial concreto, ya que la instalación de un radar constituye un obstáculo en la ruta que podría derivar en un siniestro, sin que esté claro quién asumiría la responsabilidad en ese caso».
Frente a estos señalamientos, indicó que tanto la provincia como los municipios respondieron con «bastante silencio», y que el único argumento que circuló fue que los radares están homologados por el INTI, algo que aclaró que solo certifica que el aparato mide bien la velocidad, pero no habilita su instalación. Mussio comparó esta situación con lo que ocurre en la ciudad de Santa Fe con el estacionamiento medido, donde —según indicó— existe una meta de 400.000 multas y la recaudación por este concepto aumentó un 2.600% en los últimos tres años, algo que atribuyó al mismo «modus operandi» de recaudación del oficialismo local.
Mussio confirmó que Vialidad Nacional ya intimó tanto a las municipalidades como a la agencia provincial de Vialidad para que cese el funcionamiento de estos radares, aunque todavía se analizan las vías para resolver el conflicto, incluida una posible instancia judicial.