El secretario de Agricultura y Ganadería de la Provincia de Santa Fe, Ignacio Mántaras, analizó la situación agropecuaria actual en el programa La Barra de Casal, marcada por un escenario climático considerablemente más favorable que el de los últimos años.
Según explicó el funcionario, observando la provincia en su conjunto, la primera parte del verano ha sido bastante auspiciosa en términos de precipitaciones, especialmente si se la compara con los últimos tres o cuatro años, atravesados por una sequía severa que afectó principalmente al centro-norte santafesino. Ese período complejo tuvo impactos profundos en la producción ganadera, la actividad lechera y la disponibilidad de reservas forrajeras.
Mántaras señaló que, si bien el balance general es positivo, existen preocupaciones puntuales en el sur de la provincia, donde comienzan a manifestarse algunos efectos negativos vinculados al estado de los cultivos y a las altas temperaturas registradas en enero. El centro-norte, en cambio, logró una recomposición muy interesante del perfil de humedad del suelo, gracias a una primavera especialmente favorable y a lluvias recientes que ayudaron a consolidar la recuperación, con la excepción de zonas específicas como el departamento 9 de Julio, donde la emergencia de la actividad pecuaria fue más tardía. En el sur, las áreas más afectadas son las cercanas a Córdoba y las zonas del oeste, donde se combinan dificultades en el despegue de los cultivos con el impacto de temperaturas extremas. No obstante, el secretario fue claro al afirmar que, por el momento, no se trata de una situación alarmante, aunque sí requiere seguimiento.