Juan Carlos Pujato, secretario de la Sociedad Rural de Santa Fe, habló con el móvil de Santa Fe acerca del impacto que tendrá en el campo santafesino la inminente llegada de las lluvias asociadas al fenómeno de El Niño, y explicó por qué muchos productores ya tomaron la decisión de vender sus tierras de manera preventiva ante el escenario que se avecina.
Pujato señaló que hay productores que ya en abril comenzaron a vender de manera «forzosa», anticipándose a que sus campos quedaran anegados. A diferencia de lo ocurrido en 2016, cuando la inundación tomó al sector sin alternativas porque los números no cerraban para vender, hoy el productor cuenta con la posibilidad de desprenderse de su campo como una forma de prever la situación antes de que el agua llegue. El dirigente aclaró que esta decisión de vender es un análisis que excede el caso puntual del sector oeste, aunque reconoció que allí se dio con particular intensidad un problema que agravó el panorama: sobre la ruta 11, a la altura de Gobernador Candioti, se había comenzado a construir el circunvalar ferroviario para que el tren dejara de atravesar la ciudad, obra que quedó trunca. El terraplén que quedó levantado a mitad de camino impide hoy el drenaje natural del agua, lo que potencia el riesgo de anegamiento en esa zona.
El desafío de trasladar la hacienda ante la llegada del agua
El otro gran interrogante que enfrentan los productores es hacia dónde llevar los animales cuando el agua avanza sobre los campos. Pujato explicó que la decisión no es sencilla, porque no alcanza con trasladar la hacienda a cualquier campo alto: hay particularidades productivas que pueden volverse letales. Puso como ejemplo la hacienda que pasta en zonas de islas, donde no existe la planta llamada mío-mío, mientras que en los campos altos de destino esa planta está presente. Si el animal proviene de una zona inundable donde nunca tuvo contacto con el mío-mío y es trasladado a un campo alto donde esa planta abunda, el riesgo cambia de naturaleza: no muere ahogado por la inundación, pero puede morir intoxicado al consumir una planta que no conoce ni tolera.