El secretario de Gobierno de San Cristóbal, Ramiro Muñoz, expresó el profundo impacto que atraviesa la comunidad tras el violento episodio ocurrido en una escuela de la ciudad. En diálogo con el programa Digamos Todo, señaló que la situación generó una fuerte conmoción generalizada y que las autoridades siguen trabajando para esclarecer lo sucedido.
Respecto al estado de los alumnos heridos, trasladados al hospital de Rafaela, Muñoz indicó que, según la información preliminar recibida minutos antes de la entrevista, “estarían bien”, aunque aclaró que no podía confirmarlo con total precisión.
En relación al atacante, el funcionario explicó que se trata de un adolescente de entre 15 y 16 años. Actualmente, su situación procesal es la de “demorado” o “aprehendido”, a la espera de la intervención de la Justicia de Menores, que deberá definir los pasos a seguir. Muñoz evitó brindar detalles no confirmados sobre el entorno familiar del agresor, aunque reconoció conocer “de vista” a su padre, quien tiene un comercio en la ciudad. También aclaró que, si bien en la región es relativamente común que algunas familias tengan armas por actividades como la caza o la pesca, no podía afirmar si ese era el caso específico.
El funcionario remarcó el fuerte impacto que generó la muerte de Ian, el adolescente de 13 años que perdió la vida en el ataque. La familia de la víctima tiene un vínculo directo con el municipio: su padre, su tía y su abuelo —recientemente jubilado— forman o formaron parte del personal municipal.
Consultado sobre si el ataque podría haberse evitado, Muñoz fue contundente: “Nadie se lo esperaba”. Aseguró que no existen registros en el equipo interdisciplinario municipal sobre antecedentes de violencia vinculados al agresor, ni denuncias previas.