El referente de la Sociedad de Carniceros de Rosario, Juan Ramos, afirmó al móvil de LT3 que el consumo de carne vacuna registra una caída de entre el 30% y el 35%, aunque aclaró que las ventas varían según el momento del mes y la disponibilidad de dinero de las familias.
Ramos explicó que cuando los consumidores cobran sus ingresos a principios de mes el movimiento en las carnicerías mejora, pero hacia fin de mes las ventas se reducen considerablemente porque «el cliente viene viendo el bolsillo y compra en función del dinero disponible que tiene».
El referente de carniceros señaló que muchos clientes dejaron de elegir cortes vacunos de mayor precio y comenzaron a reemplazarlos por carne de cerdo que hoy se consolidó como una alternativa más económica. Como ejemplo, indicó que quienes antes compraban una pulpa vacuna para el horno ahora suelen optar por una pulpa de cerdo. El pollo, agregó, continúa siendo otra de las opciones más consumidas.
El dirigente sostuvo que esta tendencia se mantiene desde hace tiempo y que el volumen de ventas actual es al menos un 30% inferior al de otros años. Además, recordó que la rentabilidad del sector también está condicionada por la merma propia de la carne: el peso de la media res que compra la carnicería no es el mismo que finalmente se comercializa, un factor que impacta directamente en los costos del negocio.