Un niño, el guardián de la memoria de los héroes de Malvinas

15 Abril 2019 / 7:30

Tiene 9 años, y desde hace 2 va todos los domingos con su abuelo a limpiar las placas en el Monumento a los Caídos. Este domingo lo condecoraron y le regalaron una camiseta de Newell’s, el club de sus amores, con la firma de todos los jugadores

“Tu hija no me quiere llevar nunca a limpiar las placas de los ex combatientes en el Monumento a los Caídos en Malvinas”, le dijo Ignacio Elías a su abuelo Miguel hace unos años atrás. Hablaba de su madre. El abuelo decidió tomar cartas en el asunto y desde hace dos años van juntos cada domingo a pulir los nombres de quienes cayeron en combate. Ignacio o Nacho, como le dicen, tiene 9 años y este domingo fue reconocido por el Concejo Municipal con un diploma de honor por ser el guardián más chico y cuidar la historia del conflicto en las islas. Los ex combatientes lo esperaron con una sorpresa más: le regalaron una camiseta de Newell’s Old Boys firmada por los jugadores del equipos del parque Independencia.

Nacho vive con sus padres y una hermanita que tiene 5 años y se llama Guadalupe. Su padre trabaja en el bar de una librería y su mamá es maestra jardinera. Siempre fueron una familia interesada por los problemas sociales. La guerra de Malvinas marcó a Nacho, que todavía no entiende por qué tantos chicos fueron a una guerra. “Un día vine con mi mamá y las placas con los nombres de los ex combatientes estaban todas sucias. Quise venir a limpiarlas. Estoy re feliz y emocionado por la distinción que me dieron”, contó a el chico, de personalidad arrolladora a El Ciudadano.

Nacho explicó que se interesó en Malvinas a los cuatro años cuando su maestra de jardín les habló de la guerra. Desde ese momento, en que conoció la historia del enfrentamiento de Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las islas, sigue investigando. En paralelo, su programa de domingo es el mismo: de 10 a 12 su abuelo lo lleva a lustrar las placas con los nombres de los soldados caídos frente al Monumento a la Bandera. “Traemos toallas y productos de limpieza. Tiene que ser de la marca Blem. Probamos con otros y queda todo manchado. Ahora tengo la mano entrenada y tardo menos en limpiar”, detalló el chiquito. “Este es un lugar sagrado. Hay nombres de soldados que lucharon por nuestra patria y por eso lo cuido”, sumó.

Fuente: Diario El Ciudadano