El doctor Anibal Gentiletti, cardiólogo intervencionista del grupo de trabajo de cardiopatías congénitas del de adulto del Hospital Provincial Centenario, habló en el programa La Barra de Casal sobre este nuevo logro de la salud pública: la realización de un procedimiento innovador en un paciente joven con cardiopatía congénita.
“Pudimos ayudar a alguien más en todo este camino que venimos llevando hace muchos años”, expresó el profesional, subrayando la importancia de este avance que vuelve a posicionar al sistema público como protagonista de noticias positivas.
El doctor explicó que el tratamiento de las cardiopatías congénitas comienza incluso antes del nacimiento. En el ámbito público, particularmente en el Hospital Centenario, se realiza el seguimiento de embarazos en los que se detectan estas patologías. “El tratamiento arranca desde dentro de la panza”, señaló, haciendo referencia al acompañamiento integral desde la gestación hasta la adultez. Gracias a los avances en cirugía cardiovascular y, más recientemente, en técnicas por cateterismo, entre el 97% y el 98% de los niños con estas afecciones logran llegar a la vida adulta.
En el caso reciente, el paciente presentaba insuficiencia de la válvula pulmonar, una secuela de intervenciones quirúrgicas realizadas en su niñez. Esta condición afecta el funcionamiento del corazón derecho y provoca síntomas como fatiga y dificultad respiratoria. Para tratar esta afección, el equipo médico utilizó una válvula de última generación conocida como “Harmony”, diseñada específicamente para pacientes con cardiopatías congénitas que presentan dilataciones en las arterias pulmonares. Este dispositivo permite restaurar la función valvular sin necesidad de una cirugía abierta. “Es como una puerta que antes no se cerraba y ahora cierra perfectamente bien”, explicó Gentiletti, ilustrando cómo la válvula evita el reflujo de sangre hacia el corazón y mejora la oxigenación.
Además, se trata de una tecnología con aval internacional, con certificaciones como la FDA en Estados Unidos y el marcado CE en Europa, lo que garantiza su seguridad y eficacia.