El impacto emocional de la vuelta a clases en la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal

La comunidad educativa de San Cristóbal atraviesa un proceso complejo y cargado de emociones tras el trágico hecho ocurrido en la Escuela Mariano Moreno. En el programa La Barra de Casal, Patricia Vallejos, delegada seccional adjunta de Amsafé San Cristóbal, brindó un panorama sobre cómo se está desarrollando el regreso a clases y dijo el la actividad escolar se realiza de manera progresiva.

El nivel inicial y primario retoman con horarios reducidos, mientras que la secundaria —especialmente el turno mañana— organiza el ingreso por grupos, también con jornadas acotadas. Esta modalidad responde tanto a cuestiones organizativas como al fuerte impacto emocional que atraviesa toda la comunidad.

“Fue una situación que conmocionó muchísimo, especialmente a quienes estuvieron presentes en el momento del hecho”, señaló la referente de Amsafé a propósito del acompañamiento que hizo el gremio. En los días posteriores, el foco estuvo puesto en sostener emocionalmente a los trabajadores de la educación, sin interferir en la investigación judicial.

Uno de los aspectos más delicados es el estado emocional del cuerpo docente. Si bien no se registraron casos de docentes que se nieguen a volver, muchos manifiestan temor, angustia y una profunda conmoción.

Vallejos relató situaciones concretas que reflejan el impacto psicológico: algunos docentes se sobresaltan ante sonidos cotidianos como el timbre, que los remite directamente al momento del hecho, ocurrido justamente tras el ingreso a clases. La incertidumbre sobre cómo se sentirán al regresar al establecimiento es una preocupación central. “No sabían cómo iban a reaccionar al volver al lugar”, explicó.

En los días posteriores al episodio, el temor se extendió a toda la ciudad. Circularon versiones y capturas de pantalla que advertían sobre posibles nuevos ataques en otras escuelas, lo que generó pánico generalizado. Muchos padres decidieron retirar a sus hijos de los establecimientos educativos ante la incertidumbre. En este contexto, las autoridades escolares organizaron encuentros con familias antes del regreso, en un intento por reconstruir la confianza.

Vallejos subrayó la importancia de un trabajo articulado entre distintas áreas del Estado: educación, salud y justicia. “La escuela sola no puede”, afirmó, destacando que las instituciones educativas ya absorben múltiples responsabilidades.

Actualmente, se dispone de equipos de asistencia disponibles las 24 horas para atender a docentes, alumnos y familias. Sin embargo, la dirigente advirtió sobre limitaciones estructurales: en el hospital local hay un solo psiquiatra, que además no realiza internaciones.

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