¿El Papa debería posponer su visita a la Argentina tras la operación?

Alejandro Chinellato, oncólogo y director de la Agencia Provincial de Control del Cáncer de Santa Fe, habló en el programa La Barra de Casal tras la intervención realizada al Papa León XIV y sus perspectivas de recuperación.

El especialista explicó que el cáncer de pulmón es el segundo más frecuente en ambos sexos, después del cáncer de mama en mujeres y el de próstata en varones. Aclaró que puede ser “muy silencioso” y que muchas veces se descubre por casualidad, a partir de un nódulo pulmonar que aparece en una radiografía o una tomografía hecha por otro motivo. En el caso del Papa, según lo que se conoce públicamente, el nódulo fue un hallazgo y se extirpó junto con un lóbulo del pulmón. La biopsia lo identificó como un adenocarcinoma, el tipo más frecuente a nivel pulmonar. Si el tumor está confinado al parénquima pulmonar y no hay metástasis ganglionares (en el mediastino, la zona supraclavicular o la axila), se trata de un tumor curable, muchas veces solo con la cirugía.

Sobre la agenda del Papa, que incluye un vuelo de unas 10 horas hacia Latinoamérica y otros traslados aéreos, el profesional opinó que “tendría que esperar un poquito más” y posponer la fecha del viaje, ya que la presurización de la cabina exige un mayor trabajo del pulmón. Aun así, afirmó que la cirugía modifica la capacidad pulmonar solo en parte, que “nuestro cuerpo es una máquina que se va adaptando a todo” y que, con 71 años, el Papa es una persona relativamente joven que puede vivir con normalidad. Como corresponde a estos casos, Chinellato remarcó que habla desde la información pública disponible y no como podría serlo con la información directa del trato con el paciente.

Chinellato recordó que hay cuatro tipos de cáncer de pulmón: adenocarcinoma, escamoso, de células grandes y de células pequeñas. Dijo que el adenocarcinoma es el más “tranquilo” de todos, un tumor bastante tratable y controlable. Sobre los factores de riesgo, señaló que el cigarrillo es el predominante, pero que hay fumadores que nunca lo desarrollan y no fumadores que sí. También influyen los antecedentes familiares y la contaminación ambiental, incluida la de los automóviles. Además de la quimioterapia y la radioterapia, hoy existe la inmunoterapia, que actúa sobre las defensas del organismo.

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