El senador provincial Felipe Michlig, presidente del Senado de Santa Fe, cuestionó en el recinto a los legisladores que se retiraron antes del cierre de la sesión y pusieron en riesgo el quórum para seguir sesionando.
La Cámara de Senadores aprobó este jueves el proyecto de ley contra la violencia de género enviado por el Poder Ejecutivo, pero la jornada terminó con tensión. Tras la votación, Michlig lanzó un duro reclamo por las ausencias, tanto del oficialismo como de la oposición, que obligaron a acelerar el cierre del debate para no perder el quórum.
“No podemos terminar una sesión a las apuradas, contando cuántos somos”, afirmó. El legislador por San Cristóbal recordó que su bloque cuenta con 14 senadores, “tenemos casi el 74 por ciento de los integrantes”, y por lo tanto la responsabilidad de sostener el quórum y de tratar los mensajes del Poder Ejecutivo recae sobre nosotros, sobre todo ante un tema que había sido charlado y acordado de antemano.
En segundo término, Michlig contrapuso el trabajo territorial de los senadores con la obligación de estar presentes en la capital provincial. Aclaró que “no soy mejor que nadie”, pero planteó que hay un núcleo de legisladores que siempre está presente y que “solamente tenemos que cambiar un poquito el chip en la cabeza”, porque la Cámara sesiona apenas dos veces al mes. Señaló que, así como recorren los departamentos para dar respuesta a la gente, “también tenemos que venir aquí a legislar”, y cerró celebrando a quienes permanecieron en el recinto.