José Ellena, vicepresidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario, dialogó en La Barra de Casal para dar la postura del sector frente al proyecto que el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger prepara para enviar al Congreso Nacional en los próximos días.
La iniciativa elimina la matrícula obligatoria, los honorarios mínimos, las restricciones territoriales para operar y el poder de control y sanción de los colegios profesionales. Para Ellena, la reforma no beneficia a los consumidores y abre la puerta a los grandes jugadores digitales que buscan copar un mercado hoy regulado y saludable.
El proyecto impulsado por Sturzenegger elimina la matrícula obligatoria para ejercer la intermediación inmobiliaria, suprime la exigencia de título universitario, quita a los colegios profesionales las facultades de control y sanción, elimina las restricciones territoriales que obligan a matricularse en cada jurisdicción y libera completamente los honorarios. Ellena fue contundente en su rechazo: «No lo vemos ni coherente ni beneficioso para nadie». El dirigente marcó una distinción conceptual clave: no se trata de una desregulación sino de una desprofesionalización, porque lo que se busca desmantelar es un sistema de contralor que el Estado provincial delegó en el Colegio precisamente para garantizar el ejercicio ético y profesional de la actividad.
Uno de los argumentos centrales del oficialismo es que la regulación encarece las operaciones. Ellena lo desmontó con un dato concreto: la matrícula en el Colegio de Rosario cuesta 46.000 pesos anuales, un monto que no tiene ningún impacto económico significativo sobre el valor de una transacción inmobiliaria. Además, recordó que el corredor inmobiliario no es un paso obligatorio: cualquier persona puede comprar, vender o alquilar sin intervención profesional. «Si no querés pagar un honorario profesional, no contratás y listo», sintetizó. Por eso, el argumento de que la regulación traba el acceso al mercado no resiste el análisis.