“Hoy tenemos un antifeminismo de Estado y una amenaza directa contra la vida de las mujeres”

En el marco de un nuevo aniversario del movimiento Ni Una Menos, la abogada y magíster en Derechos Humanos, Sofía Veliz, analizó la situación de la violencia de género en Argentina en el programa Digamos Todo y expresó su preocupación por el estado actual del debate público sobre los femicidios.

En Argentina, cada poco más de 31 horas un hombre se convierte en femicida dice Veliz, «la cifra es “escalofriante” y refleja una problemática que continúa vigente pese a más de una década de movilizaciones y reclamos sociales». La especialista recordó que, desde la primera marcha de Ni Una Menos, hace 11 años, se registraron alrededor de 3.200 femicidios en el país. Sin embargo, advirtió que parte de la discusión pública se ha desplazado hacia intentos de relativizar la gravedad del fenómeno.

Un debate público marcado por la confrontación

Veliz explicó que recientemente publicó un mensaje en redes sociales que generó una fuerte repercusión. Según relató, las respuestas que recibió permiten observar el deterioro de la conversación social sobre la violencia de género.

La abogada identificó distintos tipos de reacciones. Algunas, señaló, partían de interpretaciones erróneas del planteo original, mientras que otras buscaban desviar la discusión o minimizar la problemática. Entre los argumentos más frecuentes apareció la afirmación de que los femicidios estarían disminuyendo. Ante esa postura, Veliz sostuvo que el objetivo debería ser siempre llegar a cero femicidios y cuestionó que la discusión se concentre en relativizar cifras en lugar de abordar la gravedad de cada caso.

A su entender, el estado actual de la conversación pública es “desesperante” y refleja una mentalidad social preocupante. En ese sentido, citó recientes declaraciones de la antropóloga feminista Rita Segato, quien calificó la situación como “calamitosa” y alertó sobre el carácter violento que ha adquirido el debate en torno a los derechos de las mujeres.

No obstante, señaló que incluso si las cifras efectivamente mostraran una mejora, ese resultado podría estar vinculado a un proceso social más amplio impulsado por años de activismo feminista, cambios culturales y políticas públicas desarrolladas durante la última década. Para Vélez, los cambios sociales no son inmediatos y suelen ser el resultado de procesos largos y acumulativos, por lo que rechazó atribuir cualquier evolución positiva exclusivamente a una gestión gubernamental específica.