Una denuncia por abuso sexual contra el portero del Jardín de Infantes 261 de la República, ubicado en el barrio Empalme Graneros de Rosario, desató una situación de extrema tensión frente al establecimiento. El acusado fue detenido mientras padres indignados se enfrentaron con la policía, que debió usar balas de goma para dispersar a los manifestantes.
En el programa La Barra de Casal se conectaron con el móvil de Telefé Rosario con el testimonio de la madre del niño quien relató que fueron los propios dolores físicos del niño los que dispararon la revelación. La mamá contó que hacía varios días que no comía bien y que en la jornada de ayer mientras lo bañaba y enjabonaba en la zona íntima, el pequeño experimentó dolor y fue en ese momento cuando comenzó a contar lo que le había pasado. El portero, según denunció la mamá, lo amenazaba con un palo para que no dijera nada en su casa.
El nene, que tiene cuatro años, también había intentado contarle algo a su maestra en el jardín, pero según la madre el relato del niño no fue atendido. La madre realizó la denuncia formal ante la Fiscalía de la Mujer, donde le indicaron que debía esperar el curso de la investigación. Sin embargo, ante la desesperación y la impotencia, un grupo de padres decidió presentarse en el jardín a hacer «justicia por mano propia», según las propias palabras de la mamá del niño. «No podía esperar más después de todo esto que estábamos pasando», declaró frente al móvil.