Aunque el mundial levantó algunas ventas, las panaderías siguen en crisis: «peor que en la pandemia»

Diego Rubio, integrante de la Asociación Industrial de Panaderos de Rosario, habló en el programa La Barra de Casal sobre cómo el horario de los partidos de la semifinal de Argentina versus Inglaterra beneficia el movimiento en las panaderías (en detrimentro de los bares), y dijo que la caída del consumo fuera del contexto mundialista se sigue sosteniendo llegando a niveles mucho peores que en la pandemia.

Rubio confirmó que tanto el partido de hoy (España vs Francia) como el de mañana caen en un horario que beneficia directamente a las panaderías. En su caso puntual, prepara dos horneadas completas para ambos días, invirtiendo la lógica habitual del negocio: normalmente la horneada de la tarde es más chica que la de la mañana, pero en esta ocasión será al revés, ante la expectativa de que la gente se junte a disfrutar los partidos con productos recién horneados.

Consultado por la situación del sector más allá del Mundial, Rubio fue contundente: la venta de facturas cayó entre un 20% y un 25% respecto de los últimos años, y hasta un 40% si se compara con los niveles previos al fuerte ajuste tarifario de 2017. Señaló además un cambio de hábito de consumo que no responde solo a la crisis: el llamado pan francés viene cayendo desde hace una década, reemplazado por variedades como el pan de masa madre, con semillas, o la focaccia, que hoy está de moda. Como estrategia de adaptación, contó que su panadería —como buena parte del sector que trabaja de cara al mostrador— sumó catering, sanguchería, empanadas, tartas y pastas a su producción habitual. Aclaró, de todos modos, que esta realidad se percibe con más fuerza en el centro de la ciudad, donde tiene su local, y que la situación podría ser distinta en los barrios periféricos, donde persisten las panaderías más tradicionales.

Rubio remarcó que la situación actual del sector es incluso peor que la vivida durante la pandemia, ya que en aquel momento existían mecanismos de apoyo estatal —como el pago de la mitad de los salarios o la posibilidad de refinanciar sin interés las deudas con la EPE en Santa Fe— que hoy no están disponibles. Según explicó, hoy los comercios deben afrontar la caída del consumo, el aumento de costos que no pueden trasladar a precios, y tasas de interés muy altas, tanto en AFIP —que superan el 40% en caso de atraso— como en los bancos. Como reflejo de esta crisis financiera, mencionó que el centro de Rosario presenta un nivel de locales vacíos que, en algunos casos puntuales, le recuerda al de 2001, un fenómeno al que se suma el traslado de ciertas actividades —como la bancaria— fuera del centro. Rubio remarcó que, en este contexto, el sector no recibe acompañamiento ni de la Municipalidad, ni de la Provincia, ni de la Nación.