¿Cómo será el operativo de Seguridad ante la visita del Papa León XIV a la Argentina?

Martín Durán, experto en seguridad, habló en el programa La Barra de Casal y detalló como se trabaja un operativo de Seguridad como el que se realizará para la llegada del Papa Leon XIV a la Argentina, y destacó la importancia de los cortes de calles, el blindaje del papamóvil, el trabajo de inteligencia y el rol de los francotiradores en la visita del Santo Padre.

Durán explicó que custodiar al Papa es especialmente complejo porque, además de jefe de Estado, es la cabeza de la religión con más fieles del mundo y en es rol, es resistido por algunos sectores. Recordó que Juan Pablo II sufrió atentados durante sus viajes. En ese sentido, aseguró que los servicios de inteligencia argentinos están capacitados, como demostraron en el G-20 y en otras cumbres, y que la inteligencia vaticana trabaja en el país desde hace tiempo, con una comitiva que recorre en secreto los itinerarios y refuerzos que siguen llegando esta semana.

También llegó el chofer papal, que debe probar en pista el papamóvil, un vehículo blindado de producción nacional, adaptado por Toyota sobre una Hilux según las normas y planos del Vaticano. En el operativo participan la Policía Federal, que acompaña todos los desplazamientos, las policías provinciales en cada destino, la Policía de la Ciudad, Tránsito, Gendarmería y Prefectura.

Como contexto, el especialista señaló que, una vez que el Papa aborda, el vehículo pasa a tener patente “Servicio Vaticano 1”, algo comparable a lo que ocurre con el Air Force One cuando sube el presidente de Estados Unidos. Describió un corte de casi tres kilómetros sobre la avenida Del Libertador, que abarca los bosques de Palermo, con solo cuatro accesos. Los vecinos deben estar registrados y tener el domicilio actualizado en el DNI, el personal doméstico debe acreditarse por la web del Gobierno y los huéspedes de hoteles deben mostrar su reserva. Se retirarán contenedores de basura y vehículos estacionados, incluso a 100 metros de las calles que cruzan la avenida, para evitar explosivos o personas ocultas. Agregó que el uso de francotiradores es un protocolo internacional, que los argentinos son de primer nivel y han ganado premios internacionales, y que la vestimenta del Papa es antibalas, aunque no protege manos ni rostro y no resiste calibres como el .50. Como ejemplo comparó con la campera blindada que usó Mauricio Macri en la inauguración de la estación Barrancas de Belgrano.

Durán sostuvo que evitar un atentado es muy difícil, sobre todo ante los “lobos solitarios” y el fanatismo religioso, y recordó casos como el de Kennedy y el del primer ministro de Israel. Aun así, afirmó que la seguridad “no es ninguna fantasía”: se apoya en “prevención, prevención y prevención”, con información previa, perros detectores de explosivos y barridos electrónicos para mitigar el riesgo. Sobre la posibilidad de una amenaza por el alineamiento internacional de la Argentina, recordó los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA y aclaró que no puede dimensionar el riesgo, aunque afirmó que las hipótesis están evaluadas y que muchas alertas resultan falsas.

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