En diálogo con el programa La Barra de Casal, el Dr. Aníbal Kriboy, director médico del Sanatorio de Niños, abordó la problemática de las lesiones domésticas en niños a raíz del caso de Luna, la nena de 6 años que falleció luego de tropezarse en el recreo y golpear la cabeza contra un banco de cemento.
Kriboy explicó que, dependiendo del rango etario, las lesiones ocurridas dentro del hogar constituyen la principal causa de morbilidad —es decir, secuelas o lesiones— y también de mortalidad infantil. En ese sentido, hizo hincapié en un cambio conceptual clave: dejar de hablar de “accidentes”.
Según el profesional, el término “accidente” remite a un hecho azaroso o inevitable, cuando en realidad la mayoría de estos episodios son prevenibles. Por eso, actualmente se prefiere hablar de “lesiones externas”, ya que siempre existe alguna medida que podría haberse tomado para evitarlas o, al menos, reducir su gravedad.
El médico destacó que estos eventos son más frecuentes en los niños pequeños, principalmente porque pasan más tiempo dentro del hogar. Sin embargo, advirtió sobre dos errores comunes: subestimar las estadísticas y subestimar a los propios niños. Por un lado, remarcó que las cifras son contundentes y no deben minimizarse. Por otro, señaló que los niños pequeños no siempre comprenden los peligros, aunque los adultos crean que sí. “Un niño que parece haber aprendido que un enchufe no se toca, en realidad no lo aprendió”, ejemplificó.
Además, explicó que las habilidades motrices de los niños evolucionan rápidamente, lo que les permite alcanzar objetos o trepar lugares que antes parecían fuera de su alcance. Esta capacidad de cambio constante obliga a reforzar las medidas de seguridad de manera permanente.