Sebastián Fiorilli peridosta rosarino que vive en Madrid con su familia y sus dos hijos españoles, contó cómo atraviesa la previa del Argentina-España en una charla de café virtual en el programa La Barra de Casal. Sus hijos nacidos en España, eligieron alentar a la Selección Argentina.
Fiorilli explicó que el fútbol se convirtió en un puente para transmitirles su identidad. Sus hijos siguen las cábalas familiares, usan la camiseta argentina y crecieron entendiendo que la pasión futbolera forma parte de la cultura del país donde nació su padre.
El periodista señaló que en Madrid y otras ciudades habrá pantallas gigantes y bares repletos para seguir el partido, aunque considera que los españoles viven el fútbol de una manera diferente. «Ellos hablan durante el partido y nosotros estamos sufriendo», resumió, al explicar que el hincha argentino atraviesa cada encuentro con una intensidad difícil de explicar.
En su caso, decidió ver la final encerrado junto a sus hijos en un departamento, lejos de las reuniones multitudinarias y respetando las cábalas que mantiene desde hace años. Fiorilli, que trabaja en un diario y un canal de televisión españoles, aseguró que parte de la cobertura mediática estuvo atravesada por cuestiones políticas e identitarias.
Según explicó, algunos sectores impulsaron un discurso crítico hacia Argentina que excede lo deportivo y se mezcla con debates sobre inmigración, nacionalismo y la realidad política española. También destacó que el Mundial se convirtió en un fenómeno dominado por las redes sociales y los algoritmos, donde el relato tiene un peso cada vez mayor.
Desde lo futbolístico, el periodista rosarino definió a la final como el duelo entre la selección que mejor juega y la que mejor compite. Comparó esa diferencia con la histórica rivalidad entre Roger Federer y Rafael Nadal: el primero representaba la excelencia técnica, mientras que el español sobresalía por su capacidad competitiva, una característica que Fiorilli identifica con la Selección Argentina.