Carlos Meliano, presidente de la Cámara de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de Rosario, habló en el programa La Barra de Casal con Javier Arrizabalaga sobre cómo el sector organizó su oferta para los Juegos Suramericanos y repasó el estado general de la actividad en la ciudad.
Meliano explicó que, junto al secretario Gustavo Rezzoaglio, diseñaron un «menú sudamericano» replicado en Santa Fe y Rafaela. Incluyó dos esquemas: en restobares, picada y pizza para compartir con postre y bebida a 25 mil pesos; y en restaurantes y parrillas, entrada, plato principal y postre por entre 38 mil y 40 mil pesos, con la boga como producto emblema. Aclaró que apunta a dinamizar el consumo general del Gran Rosario, no solo el de los visitantes.
En hotelería, los hoteles de 3 a 5 estrellas estaban casi completos entre delegaciones y turistas, mientras los de menor categoría aún esperaban una demanda extra. A diferencia de la gastronomía, no hubo tarifa especial: «en la hotelería no hay una tarifa, esto se maneja por oferta y demanda».
Meliano describió el momento del sector con la frase «la gente anda y mira»: un invierno duro, con 14 o 15 días casi sin sol, retrajo el consumo, y espera que la primavera mejore algo el panorama, siempre en un contexto de crisis. Es una actividad que «ajusta por precio», entre apostar al volumen o sostener el margen, algo que atraviesa a todo el país por la carga impositiva del rubro. El gasto promedio hoy ronda los 25 mil a 28 mil pesos en restobares y los 38 mil a 45 mil en restaurantes.
De las apps en general, señaló que las comisiones son elevadas y funcionan más como posicionamiento que como negocio rentable, y remarcó la necesidad de «un equilibrio», en línea con el reclamo de los taxistas frente a las apps de transporte. Por último, sobre los alquileres temporarios, indicó que ni la Federación ni la asociación rosarina se oponen a esa modalidad, pero reclaman que se les exijan los mismos requisitos que a la hotelería formal.