Claudio Montiel, director de Zentrix Consultora, habló en el programa La Barra de Casal sobre el informe que realizaron (Monitor de Opinión Pública) que reveló que el 76% de los argentinos que se endeudaron lo hizo para pagar alimentos, salud y servicios, y analizó cómo esta situación afecta tanto a las familias como a las pymes del país.
El consultor explicó que desde comienzos de año la consultora releva a qué fecha del mes alcanzan los ingresos familiares, y que el deterioro es marcado: mientras en enero el 30% de la gente decía no superar el día 20 del mes con sus ingresos, en agosto esa proporción trepó al 65%, y el 45% ni siquiera llega al día 15. Ante esa falta de poder adquisitivo, el 60% de los consultados afirmó haber tomado algún tipo de deuda para llegar a fin de mes, y de ese grupo, el 76% aseguró haberla destinado a alimentos, salud, tarifas o servicios. Según Montiel, esto configura un endeudamiento para cubrir gastos corrientes que, cuando se vuelve insostenible, se traduce en los indicadores de morosidad que releva el Banco Central.
El economista remarcó que el fenómeno no es exclusivo de las familias: la morosidad de las pymes pasó del 0,6% a principios de año al 3,7% en el último dato disponible, lo que evidencia, según sus palabras, un problema transversal a toda la sociedad.
«Tasas de interés usurarias y el rol de las billeteras virtuales»
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el nivel de las tasas que cobran las billeteras virtuales y financieras no bancarias. Montiel citó el caso de Mercado Pago, que según indicó cobra actualmente una tasa de interés del 1.400% para préstamos a 28 días, y lo comparó con noviembre de 2023, cuando la inflación proyectada a 12 meses era del 250% y esa misma billetera cobraba un costo financiero total anual del 285%. Hoy, con una inflación mucho más baja, de entre el 30% y el 40%, la tasa llegó al 1.400%, lo que el consultor calificó como una situación difícil de explicar incluso desde la lógica financiera.
En ese sentido, diferenció el comportamiento de los bancos regulados —donde la morosidad se ubica en el 7%, muy por debajo del 12,9% general del sistema— del de las financieras y billeteras no bancarias, que operan con tasas desreguladas desde diciembre de 2023. Según Montiel, los bancos vienen ofreciendo líneas de financiación y descubiertos en torno al 40% de TNA, lo que consideró un comportamiento comparativamente más responsable frente al resto del sistema.
Montiel también describió el deterioro de la salud financiera empresarial a partir de dos indicadores del Banco Central: la morosidad, que se sextuplicó del 0,6% al 3,6%, y los cheques rechazados, que casi se duplicaron en doce meses, pasando de 40.000 a 105.000 mensuales hacia julio. A esto se suma la acción de ARCA, que según relató puede embargar simultáneamente todas las cuentas de una empresa por el mismo monto ante un atraso, paralizando su funcionamiento.
Como dato de contexto local, mencionó que la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe informó que las quiebras y concursos preventivos en la provincia ya superan los registrados en todo 2025. Montiel subrayó que se trata de un fenómeno nacional y no aislado, y puso como ejemplo el cierre de la empresa FATE, que impacta en cadena sobre las pymes más pequeñas del circuito comercial, un sector que —remarcó— representa el 80% del empresariado argentino.
«El problema son los ingresos»
Consultado sobre eventuales soluciones, Montiel fue categórico al señalar que, aunque se condonaran todas las deudas de un día para el otro, el problema volvería a repetirse en pocos meses si no se resuelve la cuestión de los ingresos. Recordó que el 50% de los trabajadores argentinos cobra menos de 900.000 pesos mensuales, frente a una canasta básica de 1.600.000 pesos, y que esta brecha explica el círculo de endeudamiento, caída del consumo, cierre de pymes y despidos, que en los últimos dos años sumaron unos 300.000 puestos de trabajo.