Mariano Yakimavicius, especialista en temas internacionales, analizó en La Barra de Casal el resultado de las elecciones en Brasil y dijo que Lula tiene posibilidades de dar vuelta la elección, pero muy pocas probabilidades. «Posibilidad hay siempre».
Para Yakimavicius, la sorpresa no estuvo en las encuestas, que acertaron con precisión el 45% de Lula, sino en el desempeño de Flavio Bolsonaro, que obtuvo 47% cuando se estimaba que quedaría dos o tres puntos por debajo del actual presidente. Según el especialista, el voto que se esperaba disperso entre otros candidatos de derecha terminó reuniéndose en torno al hijo del expresidente.
Como posibles causas mencionó el llamado de las iglesias protestantes a votarlo y el voto especulativo en un escenario muy polarizado, donde buena parte del electorado de derecha, aun sin simpatía por Bolsonaro, lo eligió para evitar que Lula saliera primero. Aclaró que se trata de una hipótesis preliminar, porque el análisis de fondo recién empieza.
Sobre el contexto, Yakimavicius recordó que desde 2018 hubo 25 elecciones presidenciales en la región y que en 20 los oficialismos perdieron, lo que muestra una tolerancia social cada vez menor. Eso ocurre aun con una macroeconomía brasileña que no está mal: Brasil creció cuatro años consecutivos durante este gobierno de Lula, a tasas moderadas. Advirtió además sobre una asociación creciente entre el fracaso económico personal y el rechazo a la democracia, que alimenta posturas de intolerancia, xenofobia y mano dura en todo el mundo. Esto choca con una centroizquierda que, a su juicio, tiene un libreto agotado frente a trabajadores con dos o tres empleos que no les alcanzan, y en un país que sigue siendo muy desigual dentro del continente más desigual del mundo.
De cara a la segunda vuelta, el analista fue claro: Lula tiene posibilidades, pero pocas probabilidades. Casi todo el 7% que votó a otros candidatos lo hizo por opciones de derecha, por lo que Lula necesitaría 6 de esos 7 puntos o movilizar al 21% que no fue a votar, algo muy difícil. «Imposible no hay nada», aclaró, y recordó que Lula, a los 80 años y tras tres presidencias, pelea por un cuarto mandato.
Finalmente Yakimavicius, dijo que que un triunfo de Flavio Bolsonaro podría darle a Milei algo de prensa ante Trump, pero a la larga lo dejaría mal parado, dado el peso estratégico de Brasil, su rol dentro de los BRICS y su concentración de tierras raras.