El padre Osvaldo Macerola, párroco de la Iglesia Catedral de Rosario, habló en el programa La Barra de Casal sobre la visita del papa León XIV a la Argentina, la organización de los viajes desde las parroquias y la preparación espiritual que se desarrolla en la diócesis.
Macerola señaló que es un acontecimiento muy importante recibir a un Papa por primera vez desde la visita de Juan Pablo II, hace 38 o 39 años. Explicó que, si bien el Sumo Pontífice es jefe de Estado del Vaticano, viene fundamentalmente como pastor universal de la Iglesia, en una visita apostólica y pastoral. Por eso, consideró que se trata de un acontecimiento de gracia no solo para los católicos, sino para toda la Argentina.
Consultado por la expectativa y la organización para asistir, distinguió entre lo que ofrecen las empresas de turismo, que tienen sus propios fines y proponen, como en el caso de Córdoba, paquetes de hasta 250.000 pesos, y lo que hacen las parroquias. Recomendó a quienes quieran viajar acercarse primero a su parroquia, ya que la mayoría de las de la ciudad y del interior de la diócesis está organizando viajes comunitarios para asistir a alguna de las misas del Papa. La Catedral eligió como destino Córdoba, por la facilidad de acceso a la explanada de la Escuela de Aviación Militar, donde se celebrará la misa. La salida será el martes 10 de noviembre, de madrugada, ya que la celebración es a las 10 de la mañana, con regreso el mismo día por la tarde o noche. El pasaje cuesta 60.000 pesos ida y vuelta, un valor accesible al no haber fines de lucro.
El párroco contó que hay mucho interés: en la Catedral ya completaron dos micros de 60 pasajeros cada uno y les piden más lugares, por lo que derivan a los interesados a otras parroquias. Aclaró que todavía quedan cupos en algunos lugares, aunque están cerrando la organización para concretar con las empresas de transporte, y pidió a quienes no encuentren lugar en su parroquia que consulten a dónde dirigirse. Según percibe, la gente se acerca con mucha alegría y con ganas de escuchar la palabra del Papa, viéndolo como una bendición en medio de situaciones difíciles.