Monopatines eléctricos: En Rosario están permitidos, regulados y tienen reglas claras de circulación

Gustavo Adda, director de Prevención, Educación y Seguridad Vial de la Municipalidad de Rosario, dialogó en La Barra de Casal para despejar dudas sobre la regulación vigente de los monopatines eléctricos y otros dispositivos de movilidad unipersonal en la ciudad. La conclusión principal: están permitidos, están regulados y su uso correcto tiene reglas claras que muchos desconocen.

Los monopatines eléctricos en Rosario están regulados por la Ordenanza 10.110, que lleva aproximadamente seis años de vigencia y modificó el Código de Tránsito local. La norma los define como vehículos —no como juguetes ni electrodomésticos— y establece que solo pueden circular en el eje urbano: quedan excluidas autopistas, rutas y circunvalación. No se patentan, al igual que las bicicletas, pero eso no los coloca fuera del marco legal.

La ordenanza establece condiciones concretas para el uso de estos dispositivos. El conductor debe ser mayor de 18 años, portar su DNI y contar con un seguro de responsabilidad civil contra terceros. Está prohibido circular bajo los efectos del alcohol o cualquier otra sustancia. El vehículo debe tener luz blanca adelante y luz roja atrás, y el conductor debe llevar casco protector en todo momento. La velocidad máxima permitida para los monopatines es de 25 kilómetros por hora.

Adda advirtió sobre una práctica creciente: el chipeo, es decir, la modificación del software del dispositivo para superar ese límite. Además de ser ilegal, implica un riesgo concreto: los cascos habilitados para estos vehículos están diseñados para absorber impactos a no más de 25 km/h. Superada esa velocidad, la protección deja de ser efectiva. «La velocidad es lo que determina la gravedad del hecho», remarcó el funcionario.

Con respecto a la circulación, el funcionario municipal aclaró que en avenidas, los monopatines no pueden circular libremente: donde haya ciclovía o bicisenda, su uso es obligatorio. La distinción entre ambas es técnica: la ciclovía comparte la calzada con el resto de los vehículos y está delimitada por un divisor físico; la bicisenda está sobre la acera o fuera de la calzada. En ambos casos, los monopatines deben circular por ahí. Por los carriles exclusivos de transporte urbano —por donde circulan los colectivos— los monopatines no deben ir. Y en calles comunes, deben hacerlo por el centro del carril, igual que una bicicleta, una moto o un auto, siempre por la derecha.