El analista político Carlos Fara habló con Javier Arrizabalaga en el programa La Barra de Casal y sostuvo que «el gobierno de Milei perdió la batalla por la moral como política de Estado y ahora su único diferencial es el desempeño económico».
El reemplazo de Manuel Adorni por Diego Santilli en el gabinete nacional fue el eje del análisis de Carlos Fara, quien describió el movimiento como «crónica de un final anunciado». Para el consultor, la salida de Adorni no representa el inicio de una nueva etapa de Gobierno, sino el cierre de un ciclo marcado por el desgaste: «Lo que vamos a ver ahora es cómo administra el gobierno la etapa post-Adorni».
Fara señaló que la llegada de Santilli implica un giro hacia perfiles con mayor trayectoria institucional, lo que entra en tensión con el discurso de renovación política que caracterizó al espacio desde su origen: «En la medida en la cual uno empieza a poner personajes más profesionales políticamente, como en el caso de Santilli, eso obviamente no es la renovación». Sin embargo, el analista consideró que fue «la mejor decisión que pudo haber tomado el gobierno teniendo en cuenta el estado de inmovilidad al cual había llegado con la presencia de Adorni».
El analista remarcó que el caso Adorni no es un hecho aislado: se suma al caso Libra, al caso Andes y a la eventual exposición de la hermana del presidente. «No será el último debate o la última noticia sobre alguna sospecha de corrupción en el gobierno».
Con respecto a la incorporación de Santilli como jefe de Gabinete Fara leyó esto en clave de política territorial. El analista destacó que el nuevo funcionario puede fortalecer el vínculo con los gobernadores dialoguistas, un rol que ya venía ejerciendo desde el Ministerio del Interior pero que ahora tiene otro peso institucional: «Le otorgan un rol central y eso lo va a poner en una situación de mayor fortaleza para debatir cosas internamente, sobre todo con Toto Caputo, respecto de recursos u otras cuestiones que las provincias le reclaman al gobierno».