Proyectan un pico de crecida de 5,50 metros del Río Paraná en Rosario para los primeros días de noviembre

Juan Borus, ingeniero hidrólogo del Sistema de Información y Alerta Hidrológica del Instituto Nacional del Agua (INA), habló en La Barra de Casal sobre la crecida del Río Paraná y explicó que el mismo atraviesa un “tándem de crecidas”: episodios que no son aislados sino que llegan uno tras otro, en pleno momento de máxima expresión del escenario de el Niño en la región.

Las lluvias cayeron sobre suelos totalmente saturados, en el corazón de la Cuenca del Plata, especialmente en el aporte directo al embalse de Itaipú y en la cuenca del Iguazú. El ingeniero llamó a no asustarse y a seguir la situación con atención. Itaipú abrió su vertedero por tercera vez en el año, ya que, aclaró, la apertura de compuertas no es la causa sino el síntoma de que el caudal que entra no puede retenerse. Además, los embalses están llenos y sin capacidad de atenuación.

Como contexto, el especialista detalló que el Iguazú llega a las Cataratas con un caudal del orden de los 16.000 m³ por segundo, unas ocho veces el valor normal. Aunque en los últimos 30 años hubo episodios que superaron esa situación, Puerto Iguazú marcó 32,20 metros, una lectura que se superó muy pocas veces en la historia por la conjunción de ambas descargas.

En cuanto a las proyecciones, el pico en Corrientes llegaría entre el martes y el miércoles próximos, con unos 7,35 metros, muy por encima del nivel de evacuación. En Rosario, que hoy marca 3,33 metros, el río crecería casi dos metros hasta unos 5,20 o 5,30 a fin de mes, y alcanzaría un pico estimado de 5,50 en los primeros diez días de noviembre.

Borus advirtió que todo el arco urbano entre Santa Fe y Villa Constitución tendrá un ascenso rápido de los niveles, con afectación en las zonas bajas, tanto en las áreas pobladas como en las actividades económicas de la ribera. Pidió atender con rapidez a las familias asentadas en zonas más vulnerables, sobre todo en lugares que se poblaron durante los años de bajante, ya que la ganadería de islas ya tomó precauciones.

Para el centro norte de Santa Fe se prevén lluvias por encima de lo normal entre octubre y diciembre; aunque no necesariamente habrá eventos como los de abril, la zona no drena fácilmente. También hay que monitorear el sistema Saladillo-Setúbal, por la conexión del arroyo Leyes con el Paraná y la materia vegetal flotante que ya se ve en la laguna.

Escuchá la nota acá