Salvador Femenía, secretario de Prensa de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), habló en el programa La Barra de Casal sobre el balance turístico del fin de semana largo del 17 de agosto y explicó que, si bien se movilizó más gente que en la última fecha comparable de 2023, el gasto por turista fue notablemente más austero.
Femenía detalló que la comparación más relevante es con 2023, el último año en que hubo un fin de semana largo coincidente, y que en esta oportunidad viajó un 24% más de gente. Sin embargo, el gasto promedio fue de 114.000 pesos por persona por día, una cifra que el funcionario calificó de austera en relación con las expectativas. Según explicó, más que hablar de expectativas incumplidas, el sector observa que el turismo está impactado por la situación económica general: prima la intención de salir y pasear, pero con un perfil de turismo regional, de distancias cortas y con la mayor austeridad posible. Esta tendencia, señaló, se repite en los últimos fines de semana largos y también en las vacaciones de invierno. Además, precisó que el promedio de estadía fue de dos días, no de los tres que abarcó el fin de semana.
El secretario de Prensa de CAME explicó que el gasto se concentra principalmente en transporte, estadía y gastronomía, aunque no todos los turistas recurren a locales gastronómicos, dado que salir a comer en familia representa hoy un costo considerable para cualquier bolsillo. Como consecuencia de esta búsqueda de ahorro, Femenía observó una migración desde la hotelería tradicional hacia hospedajes particulares, departamentos y cabañas, donde los turistas pueden manejar su propia comida sin necesidad de salir a comer afuera.
La costa perdió terreno frente a destinos del interior
Uno de los datos centrales del balance fue el contraste entre los destinos tradicionales de la costa y los del interior del país. La costa atlántica tuvo una ocupación menor al 50%, una caída importante, mientras que ciudades del interior como Tandil alcanzaron el 90% de ocupación. Consultado sobre si esto se debe a que Tandil resulta más económica, Femenía fue claro: no es una ciudad barata, aunque tiene algunas opciones accesibles. En cuanto a Córdoba, la ocupación se ubicó dentro de la media nacional, en un rango de entre el 58% y algo más del 60%. Localidades como Villa General Belgrano y los valles de Calamuchita y Punilla registraron alta demanda constante; puntualmente, Villa General Belgrano alcanzó el 71% de ocupación. Respecto de los destinos de nieve, Femenía indicó que la nevada llegó tarde en la temporada, pero en cantidad: Bariloche (Río Negro) y Tierra del Fuego recibieron turismo nacional y también extranjero, principalmente de países limítrofes como Brasil, con ocupaciones que en algunos casos llegaron al 100%. Mencionó además que, durante el fin de semana, hubo recomendaciones de permanecer en los hoteles por las condiciones de temperatura y nieve, aunque el cerro Catedral se mantuvo en muy buenas condiciones para la práctica de esquí.
Sobre la magnitud de los desplazamientos, Femenía precisó que en este fin de semana largo se movilizó poco más de un millón de personas —1.074.000—, un porcentaje bajo si se lo compara con los 47 millones de habitantes del país. Indicó que cuando los fines de semana se extienden a tres o cuatro días la cifra puede crecer algo más, pero remarcó que la tendencia actual es a movilizarse dentro de regiones cercanas, priorizando la posibilidad de salir por sobre la distancia, para mantener el gasto bajo control. También señaló que parejas y grupos de amigos parecen viajar más que familias completas, un fenómeno que también se observa en vacaciones de invierno y verano, con salidas cortas y repetidas, especialmente entre los sectores más jóvenes. En ese sentido, vinculó esta dinámica con la caída de la natalidad, que reduce el peso relativo de las familias con chicos en el total de viajeros.
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