Noelia, hermana de Matías Díaz, uno de los trabajadores que murieron en la explosión de la planta de Albardón Bio (Puerto General San Martín), habló en el programa La Barra de Casal sobre el reclamo de justicia de la familia, que se movilizará mañana al ingreso de la planta fabril.
La explosión ocurrió hace casi nueve días y, según relató Noelia, todavía no hay ninguna pericia que determine las causas. Lo que sabe, dijo, es por comentarios de compañeros de trabajo: el tanque donde estaban su hermano y otro operario no explotó, sino que cayó sobre ellos otro tanque, ubicado unos 20 metros más lejos, que salió despedido hacia arriba.
Por eso mismo rechazó las versiones que circularon en redes sociales sobre una chispa o una soldadura, y explicó que el montaje de un tanque no se hace con soldadura, amoladora ni máquina de cortar. «Mi hermano tiene más de 22 años de experiencia», subrayó. Según lo que escuchó, las válvulas del otro tanque no estaban cerradas, tarea que corresponde a los operarios de planta.
En cuanto al contexto, Noelia contó que la noticia llegó a la familia de la peor manera: ya circulaban fotos de su hermano en redes cuando la empresa se comunicó, recién a la tarde del día siguiente, y sus sobrinos, de 20, 13 y 4 años, tenían acceso a esas imágenes antes de que se les avisara de la situación.
Señaló además que el expediente está presentado en tribunales de Rosario, a cargo del abogado de la familia, y que en la planta «todo sigue como si nada». Denunció irregularidades, como inspecciones que no se realizan desde 2021, y planteó que debe revisarse el permiso de trabajo firmado y quién lo autorizó. Reveló que su padre también murió hace 13 años trabajando en montaje y que ese caso quedó sin esclarecer. Por último, rechazó las acusaciones de que la familia busca dinero: «Queremos justicia. No queremos más muertes, no queremos más negligencias de las fábricas», expresó.