Gonzalo Rattner habló con el móvil de LT3 sobre el balance de la jornada de ayer, marcada por una alerta naranja que derivó en lluvia abundante, granizo y viento, sin inundaciones pero con anegamientos transitorios y caída de árboles.
Según explicó Rattner, la jornada comenzó con alerta amarilla, pero el Servicio Meteorológico la elevó rápidamente a naranja por las imágenes y las características del fenómeno, que se dividió en dos etapas. Por la mañana hubo precipitaciones abundantes en cortos períodos y granizo en gran parte de la ciudad, sobre todo en los extremos oeste, noroeste y sudoeste, y en localidades vecinas como Funes, Roldán e Ibarlucea. Por la tarde, el dato lo dio el viento, con ráfagas sostenidas de entre 55 y 65 kilómetros por hora durante varias horas que, sobre un suelo blando por la lluvia, generaron inconvenientes en el arbolado público. En total cayeron 83,6 milímetros y se registraron alrededor de 250 reclamos, de los cuales 65 estuvieron relacionados con árboles.
En cuanto al contexto, el referente recordó que octubre, noviembre y diciembre son los meses más complicados de la temporada de lluvias y tormentas, con promedios mensuales superiores a los 100 milímetros: «lo recibimos prácticamente en un día». Más de 130 reclamos correspondieron a anegamientos transitorios, sobre todo por la mañana, cuando el granizo y las hojas obstruyeron bocas de tormenta. Destacó que se trató de obstrucciones a nivel de calzada, media calzada o vereda, «no inundaciones, lo cual es positivo».