Lucas Ormaza, vicepresidente de la Cámara de Productores Textiles de Santa Fe, habló en el programa La Barra de Casal y se refirió a la situación que vive la industria ante la baja del consumo y como algunas firmas como Laundry, decidieron dejar de fabricar ropa y convertirse directamente en importadores.
Ormaza aseguró que la problemática no responde a un único factor, sino a una combinación de variables que impactan directamente sobre la producción nacional. Según explicó, hoy la industria enfrenta “una apertura indiscriminada de importaciones”, acompañada por un incremento de los costos productivos muy por encima de la inflación. Entre esos costos mencionó la energía, el transporte, los combustibles y los gastos vinculados a la propiedad. A eso se suma una elevada presión impositiva. “La carga impositiva en la Argentina ronda el 40% del valor del producto”, afirmó.
Ormaza también puso el foco en el deterioro del consumo interno, al que calificó como uno de los principales problemas para la actividad industrial.
En ese sentido, citó una encuesta realizada en el Gran Rosario que reflejó el complicado panorama económico de los hogares: solo el 13% de los rosarinos logra ahorrar, mientras que dos de cada tres habitantes acumulan deudas.
Para el dirigente empresario, este escenario tiene consecuencias directas sobre el entramado productivo. “Si la familia argentina tiene deudas, básicamente no puede consumir en el mercado interno”, sostuvo.