«Esto no es una regulación, es una desregulación de todo el sistema de transporte»

El presidente de la Asociación de Titulares de Taxis de Rosario, Mario Cesca, habló en el programa La Barra de Casal y brindó su testimonio sobre el envío del pliego de regulación de aplicaciones como Uber y Didi al Concejo de Rosario por parte del intendente Pablo Javkin.

Cesca fue categórico: para él, el proyecto enviado por la Intendencia no regula nada. «Esto no es una regulación, es una desregulación de todo el sistema de transporte», afirmó, y aclaró que el efecto alcanza a taxis, remises y colectivos. En su visión, cualquier persona con un auto podrá salir a trabajar sin las exigencias que hoy pesan sobre el transporte habilitado.

El dirigente sostuvo que el problema de fondo es que las propias aplicaciones no quieren regularse. Para él, hablar de regulación es solo una «expresión de deseo», porque las plataformas funcionan bajo un sistema internacional y no responden a las disposiciones de ningún municipio ni gobierno. Aseguró que lo único que se logrará es que quienes usen Uber o Didi no sean sancionados, y recordó que a los taxistas que las usaban se les aplicaba una doble sanción: una por servicio público y otra por el auto.

Cesca también leyó el proyecto en clave política. Dijo que la discusión se aceleró tras la salida del concejal Juan Pedro Aleart a tomar un Uber, seguida por la reacción inmediata del intendente, y que ambos buscan llegar a la campaña electoral del próximo año con la bandera de las aplicaciones. Le llamó la atención el apuro: según dijo, las plataformas operan hace cinco años y en ese tiempo «permitieron absolutamente todo».

Consultado sobre si la Municipalidad podría actuar con las aplicaciones como lo hizo con los remises «truchos», con secuestro de vehículos al corralón, respondió que la herramienta ya existe: es la misma ordenanza de 2024. La diferencia, afirmó, es que ahora se les pide a Uber y Didi que se acerquen a la Municipalidad.

En este contexto, el referente de taxis de la ciudad recordó que a los taxistas se les exigió tener a todos los choferes registrados, se firmó un convenio colectivo y se cumplió con todas las ordenanzas y hoy con esto «todo eso se tira por la borda en favor del trabajo no registrado».

Sobre el porqué del auge de las aplicaciones, fue directo: la gente las usa por la situación económica y porque cobran menos, no por otro motivo. Cuestionó además el estado de los autos y la falta de control sobre los choferes, y comentó que muchas veces el vehículo que llega no coincide con el que figura en la aplicación.

Los números del sector ilustran el achicamiento. Hoy hay unos 2.500 taxis en actividad; en la época de auge llegaron a ser 4.500, con más de 5.000 choferes. Ahora, según Cesca, no quedan ni 500 choferes, porque nadie quiere trabajar ocho horas a porcentaje de recaudación con lo que se recauda actualmente.

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