Rafael Catalano, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario, habló en el programa La Barra de Casal sobre la caída de la actividad del sector, que hoy utiliza apenas un poco más del 40% de su capacidad instalada, y explicó el impacto que esto tiene en el empleo y en toda la cadena productiva.
Catalano explicó de forma sencilla el concepto de capacidad instalada: si una empresa tiene diez máquinas, hoy solo cuatro están en funcionamiento y seis permanecen paradas. Según detalló, esa situación se traduce directamente en un excedente de personal respecto de los niveles de actividad actuales, lo que ya está generando suspensiones, vacaciones adelantadas, recortes de turnos, la eliminación de horas extra y, en algunos casos, despidos.
El titular de la entidad metalúrgica rosarina indicó que, a través de las cámaras madre —tanto ADIMRA como la UIA, de las que forman parte—, vienen manteniendo reuniones y elevando propuestas al Gobierno Nacional, pero que hasta ahora solo encontraron «escucha» sin respuestas concretas. «Que a mí me escuchen y me digan sí, sí, como un loco, no significa nada», sostuvo.
Consultado por las causas de la baja actividad, Catalano señaló que se trata de una suma de factores: por un lado, el impacto de las importaciones en determinados sectores; por otro, y como factor principal, la falta de consumo y de reactivación económica. A esto se suma una incertidumbre sobre el futuro cercano: según el empresario, no se percibe que la actividad vaya a tocar un piso en el corto plazo, sino que incluso podría seguir cayendo el próximo mes. Para Catalano, esa falta de horizonte es lo que explica buena parte de los despidos, ya que las empresas están dispuestas a sostener personal si anticipan una reactivación en unos meses, dado que reemplazar y capacitar a un trabajador metalúrgico lleva alrededor de seis meses.