Rogelio Biazzi, jefe de gabinete de la Municipalidad de Rosario, habló en el programa La Barra de Casal sobre la resolución nacional que pone un tope a la tarifa social de la SUBE y advirtió que la medida perjudica al interior del país mientras beneficia a los servicios del AMBA.
Biazzi explicó que, a través de la resolución 40/2026, el Gobierno Nacional estableció un tope al subsidio que reciben los usuarios de la SUBE con tarifa social, es decir, jubilados y beneficiarios de otros programas que hoy acceden a una bonificación del 50% sobre la tarifa plena. Según detalló, esa bonificación queda congelada en función de la tarifa vigente al 30 de junio en Rosario: si el boleto aumenta, el monto que se descuenta en pesos seguirá siendo el mismo, lo que en la práctica implica un descuento menor y una tarifa más alta para quienes usan este beneficio.
El referente municipal expresó que el Gobierno Nacional no consultó a los grandes municipios del país, como Córdoba, Rosario o Tucumán, antes de aplicar la medida. Además, señaló una contradicción: el mismo día en que se publicó la resolución que recorta el beneficio social del transporte, también se dispuso un nuevo aumento del impuesto nacional a los combustibles, un tributo que se recauda en todo el país pero queda en la Nación. Según precisó, ese impuesto representaba alrededor del 5% del precio del litro de nafta súper al inicio de la actual gestión de gobierno y, tras 16 aumentos, hoy representa casi el 20%, es decir, se multiplicó por cuatro.
Biazzi cuestionó también la coherencia de estas decisiones con el discurso oficial de baja de impuestos, y recordó que la eliminación del Fondo Compensador del Interior —que quitó los subsidios nacionales a los sistemas de transporte del interior— se había justificado en su momento como un traslado del subsidio de la oferta a la demanda, es decir, directamente al usuario, algo que ahora también se estaría recortando.
Consultado sobre si la medida está provocando una caída en la cantidad de pasajeros, Biazzi respondió que por el momento el nivel de uso del transporte público se mantiene estable, aunque advirtió que un encarecimiento de la tarifa podría hacer que parte de los usuarios se baje del sistema, algo que calificó como contraproducente para su eficiencia.